Rembrandt , La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp, Óleo sobre lienzo, 1632.

Por José Pepe Carvalho

Viaje alrededor de un punto: al borde del quirófano y después.

MI UNICORNIO AZUL AYER SE ME PERDIÓ

Jason de Caires Taylor, The listener, underwater sculpture Depth 5m, Punta Nizuc (México).
Jason de Caires Taylor, The listener, underwater sculpture Depth 5m, Punta Nizuc (México).

En mi vida, nunca una enfermedad importante, dijo el tipo. Eso sí, tenía una hinchazón cada día más visible en el temporal derecho. Jamás se había preocupado por meterse en esos túneles del pensamiento. ¿Qué pasaría si mañana te anunciaran que te queda poco, viejo? Le parecía que esa era una cuestión de tremendistas, gente con mucho tiempo para darle el gusto al miedo. Pero, cuando un apurado tiene una secretaria, el apurado marcha en dos tiempos. La resultante es un punto intermedio entre su urgencia y el control de la ansiedad de ella. Un punto quieto entre ambos, un tiempo imposible de medir para los dos, porque los relojes apurados y los de la atenuadora fallan. Entonces, ella lo largó:
-¿Qué le pasó, jefe?, ¿se golpeó en la frente?
El tipo apurado es siempre un negador profesional. No tanto por ser un miedoso que posterga sus terrores para el fin de semana, sino porque temer insume mucho tiempo y eso es exactamente lo que él no tiene.
-No, no, siempre tengo así hinchado.
– Ah, raro, yo nunca lo había notado de esa manera. Hágase ver, ¿quiere?

HASTA EL VIEJO HOSPITAL DE LOS MUÑECOS, LLEGÓ EL POBRE PINOCHO MALHERIDO

El viejo médico prestó atención:
-De chico, ¿no recuerda algún golpe fuerte en esa zona?
Cuando a un tipo le preguntan por la memoria, la propia memoria entra en interrogación. ¿Qué relato cuenta esa inventora sobre cada quién? ¿A dónde atesora los recortes del pasado? ¿En qué hornalla los pone al fuego del presente? ¿Cómo es?: ni bien ella se pone a urdir una trama, ¿todo el futuro tiembla en el horizonte?

En este caso, la memoria del tipo se puso a divagar acerca de sus jóvenes años en el béisbol. Claro, no le daba para andar inventando el recuerdo de un golpe en un partido. Así que, como el tiempo del médico también era apurado, los intentos de la memoria fueron sacudidos por un pragmatismo sin piedad.

NUNCA ES TRISTE LA VERDAD, LO QUE NO TIENE ES REMEDIO.

-Bueno, habrá que hacer estudios para ver bien qué pasa. Primero, una tomografía computada.

LAS COSAS POR SU NOMBRE

Es un meninghioma, una célula de la meninges se súper desarrolló,  de una manera tan extraña… Sencillo hubiera sido que creciera sobre la zona más blanda del cerebro, pero no. La muy rebelde se incrustó dentro del hueso temporal derecho, – que es hueco, – y ahí comenzó a crecer, desordenadamente.
Un tumor cancerígeno. Eso es. No duele, no molesta. Es una hinchazón: tiempo hecho un globo en su hueso temporal. Y hay que operar.

A LOS BOTES

Orlan, Seventh Surgery Performance, entitled Omnipresence, 21 de noviembre de 1993. Smile of  Delight (Sourire de Plaisir). Cibachrome in diasec mount, 43 ¼ x 65”.
Orlan, Seventh Surgery Performance, entitled Omnipresence, 21 de noviembre de 1993. Smile of Delight (Sourire de Plaisir). Cibachrome in diasec mount, 43 ¼ x 65”.

El tipo ocupaba, en ese momento, la presidencia de una Obra Social concursada desde hacía 5 años; estaba en pleno proceso de su salvación y recuperación. A partir de ese momento, pasó a pelear en dos frentes, en dos tiempos. Un tiempo nervioso y a sablazo limpio contra los socios, que preferían robar todo lo posible a remontar la entidad. Ese era un tiempo oportunista: parecía transcurrir a las corridas, y aprovecharse de la hinchazón del tiempo en su frente. El otro tiempo, uno ralentado por el miedo y el extrañamiento: el del advenimiento de una cirugía.
El equipo médico le explicó: Serán nueve horas de operación, como un viaje a Europa, no existen más riesgos de vida que los caprichos de la anestesia. Como si le hubiesen dicho: el avión es seguro, salvo que se caiga.

EL VIAJAR ES UN PLACER, QUE NOS PUEDE SUCEDER…

Ya internado, llegó el momento del embarque. La camilla, vos y la luz penetrante, te vas durmiendo, contás de uno a cien. En nueve, ya estás en pleno vuelo.
– Doctor, me duelen los brazos. Doctor…, me duelen mucho los brazos.
Un dolor anestesiado.
Un dolor en sueños. Un dolor imposible. El Doctor después dirá que el tipo no pudo haber sentido ningún dolor. No sé en qué materia estudian los médicos acerca de los padecimientos que los pacientes no “pueden haber sentido”. Pero, el Doctor dirá lo que no pudo haberle sucedido al paciente con tanta autoridad que el tipo empezará a sentir culpa por el dolor que de verdad sintió. Se abre una grieta insalvable entre los dos. La autoridad del médico transcurre en el tiempo de la flecha, la certeza, la imposición. El tiempo del paciente se repliega a un punto, se contrae al espacio de un cuerpo hecho dolor.

LA CASA ESTÁ EN ORDEN

Jason de Caires Taylor. “Viccisitudes”, underwater sculpture - Depth 5m - Grenada, West Indies.
Jason de Caires Taylor. “Viccisitudes”, underwater sculpture – Depth 5m – Grenada, West Indies.

El aterrizaje ha sido impecable. Al tipo le cuesta bastante abrir los ojos y reconocer los perfiles del espacio, la consistencia y el pulso del tiempo de los otros. La luz, por allá, y el aire por sobre cuanta cosa existe. Todo tan habitual y tan extraño. Su compañera, a su lado, lleva en su rostro las peores nueve horas de espera de su vida. El tipo pregunta si tenía cabeza.
-¿Cómo, si tenés cabeza?
– Sí, no la siento, te pregunto si arriba- sien la azotea- desde donde hablo, hay una cabeza. Y si hay una, me gustaría saber si es la mía, la de antes.
-Parecés la momia. Pero debajo de las vendas  hay una cabeza. Es evidente, incluso, que es la tuya.-
-¿Y no sabés si pagaron los cheques en la Obra Social?
– Te acaban de sacar un cuarto de cráneo. La falta de ese cuarto te debe hacer preguntar esas boludeces.
De pronto, la rebeldía del deber pone la memoria en funcionamiento. Debajo de la venda todo se inunda con la idea de que, al otro día, vendrán al sanatorio los del trabajo, porque el tipo deberá firmar un acta importante ante un escribano para continuar la recuperación de la Obra Social. Algunas veces, los psicofármacos, sin ser inteligentes, son prescriptos de modo inteligente. En cuanto la compañera del tipo le anuncia al médico que el hombre está preocupado por el trabajo, el médico indica el sedante. No es el mismo que sabe acerca de los dolores que un paciente no puede sentir. Es uno que, directamente, prohíbe las ideas que un paciente no puede tener. Por algo es paciente, que tenga paciencia. Y si se le permite la licencia de una “s” que sea también pasivo.

LA REBELIÓN SOFOCADA

Rembrandt , La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp, Óleo sobre lienzo, 1632.
Rembrandt , La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp, Óleo sobre lienzo, 1632

Pero el transcurrir no es pasivo. Algo continúa en torbellino en los días del tipo. Un hueco entre dos instantes, donde la muerte de un ser querido perforó la línea del tiempo; muertos nuevos y viejos fracturan la cronología, como si odiaran las líneas rectas. Otras rebeldías en medio de las noches- y a veces en mitad del día- agitan al cuerpo entero contra las traiciones y las desilusiones y los sueños anegados, sumergidos, entre dos instantes.
Pero también el torbellino tiene esa parte amable del viento. La que mece, la que anuncia. La forma del deseo y del porvenir, en ráfagas rebeldes, también es un modo en que el tiempo resiste la muerte de los otros, la locura, la enfermedad.

 

 

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