El amante fiel
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La decisión: sobre “L´homme fidéle” de Louis Garrel.
Por Carlos Coll

 

LA CARA DEL TROMPO

Cuando todavía no se presentó ningún personaje, el relato le coloca un golpe inesperado al protagonista: Abel es despertado inesperadamente por su novia Marianne, todavía con la cara hundida en la almohada. Es una conversación importante que desliza un: “estoy embarazada”. La nueva lo estremece, lo toma de sorpresa, lo alegra. Es entonces que viene el remate: “no es tuyo, es de tu amigo Paul”.

Así, sin anestesia, comienza la sorprendente película “L´homme fidéle”, dirigida por Louis Garrel que se estrenó en el Festival de Toronto y se llevó el premio a “Mejor Dirección” en el último Bafici. Fue llamada en castellano: “Amante fiel”.

Trailer pelicula

 

EL CORTEJO EN DUALIDAD

Una mujer hermosa, Marianne, toma una decisión dura y acepta todas sus consecuencias. Continúa con una vida en matrimonio y en familia, junto al padre de su hijo, mientras el entonces amante, Abel, es movido por pasiones amorosas que lo consumen.

Todo parece controlado hasta que, nueve años más tarde, el esposo de Marianne muere sorpresivamente de un ataque cardíaco una noche, en la cama marital, junto a ella.

"Cementerio medieval" de Ernest Descals
“Cementerio medieval” de Ernest Descals

Después serán el cementerio, el cortejo fúnebre, el fin. Entonces las miradas entre ella y aquel viejo amante se reencuentran. En medio de ese dolor intenso, un resplandor. Es inevitable acercarse y abrazarla. Su antigua y querida compañera está desprotegida junto a un hijo de ocho años y ante la muerte.

 

Esa mañana gris, frente a la tumba, los viejos amantes reciben la estocada contenida durante tantos años.

No solo ellos acusan el impacto. También llega a Eva, la hermanita menor del difunto, ya una mujer. Su reencuentro con el amigo de su hermano despierta aquel deseo, sentido desde los años pre adolescentes, cuando espiaba a su héroe desde la oscuridad en la sombra de un árbol frondoso.

 

AMBIGÜEDADES

"El beso" de Gustav Klimt
“El beso” de Gustav Klimt

El reencuentro es inevitable. Y el amante vuelve a su antigua casa, a aquella que abandonó por pedido de la mujer y que ocupara su amigo Paul. Los mismos muebles, la misma cama compartida. Solo la escena sobre el sillón del living ha cambiado. Ahora lo ocupan ellos y un tercero: el hijo de Paul, el pequeño Joseph.

 

Criatura adorable de ojos profundos y transparentes. Es imposible pensarlo fuera de la inocencia. Sin embargo, la mujer le comenta al amante lo mal que se llevaban padre e hijo. Peleas, discusiones, casi estaba decidido internarlo en un colegio pupilo.

 

UN TÉ DE DUDAS      

Sobre el nuevo sillón se plantea la duda durante un té preparado por la mujer en la cocina lejana: “A mi papá lo mató mi mamá. Veneno”. “No hicieron autopsia”. “El médico declaró ataque al corazón. Fue ese doctor con nombre de flor, amigo de mi mamá”, susurra entre dientes el niño Joseph.

"Sobreteixims" de Joan Miró
“Sobreteixims” de Joan Miró

La taza de té interrumpe el discurso, pero la duda queda flotando en el amante fiel.

¿El doctor se acostaba con ella? ¿Eran cómplices en esta manipulación? ¿Su amada sería capaz de algo así? No, no era posible. Sin embargo, la mirada inocente del niño no parece mentirosa y, la mente retoma los laberintos internos. Comienza la lucha sin tregua del raciocinio y los sentimientos encontrados.

 

FLORES PARA UN SILLÓN

El silencio duele, sin embargo, se instala en la cabeza del amante. Busca desesperado la verdad. Debe encontrarla y, para ello, necesita ver al famoso doctor, que atendió a su amigo muerto.

"Dr Paul Gachet" de Vincent Van Gogh
“Dr Paul Gachet” de Vincent Van Gogh

Joseph le da solo un apellido al que Abel no presta demasiada atención. Solo queda en su cabeza, como un eco: “el nombre de una flor”. El médico tiene su consultorio en el barrio. No le es fácil encontrarlo. Flores hay tantas en Paris, como escasos son los doctores con nombre de flor en el barrio. Solo uno ocupa el sillón de un consultorio vecino.

 

 

La duda aumenta cuando el amante se encuentra frente a frente con el médico: tan buen mozo que le duele mirarlo. Está seguro, su compañera pudo acostarse con él.

Entonces, lo enfrenta y va directo al grano:

“¿Usted es amante de la mujer de Paul?”

La risa del médico lo sorprende:

“No, yo soy gay.”

Una neblina pegajosa cae sobre Abel. El sillón, la cara del médico, los ojos de Joseph giran despiadadamente. Trastabilla en la duda incapaz de enfrentarla.

 

LA TORMENTA DESAPARECE

Es en un restaurant donde, aparentemente, se hace la luz. Marianne y su amante ven entrar al doctor con nombre de flor abrazado a una hermosa mujer. Abel no puede contener su cuerpo y la interroga. Ella le responde con una sonrisa inocente:

“Nunca fui su amante, aunque, confieso, no me faltaron ganas. Estaba muy sola sin Paul. Seguro te lo dijo mi hijo. Joseph tiene pasión por las historias de muertes y asesinatos. Desde chico le interesaron. Se la pasa hablando con los agentes policiales del barrio. Pensalo, Abel, es lógico, es un chico que no acepta tu presencia. Quiere separarnos”.

"Marianne" interpretado por Laetita Casta
“Marianne” interpretado por Laetitia Casta

La sonrisa de Marianne atrapa al amante fiel. Se miran, una luz límpida los cubre y barre los nubarrones.

 

ESTRATEGIA DE GUERRA

Eva, la hermana de Paul, desafía a Marianne a una guerra para obtener al amante.

La mujer titubea, no sabe cómo proceder. Con toda una vida de estrategias, Marianne elabora una para esta ocasión.

"Dos mujeres sosteniendo flores" de Fernand Léger
“Dos mujeres sosteniendo flores” de Fernand Léger

Echa a Abel y casi lo deja en manos de la joven hermanita. Sabe que él va a volver. El hastío y el aburrimiento caen sobre el amante y sobre Eva, hasta que él vuelve con sus petates a la casa de su amada. La mujer ha ganado la batalla, pero aún, le queda algo por enfrentar.

Las dudas persiguen al amante fiel. No entiende cómo ella puede estar tan segura de la paternidad de su hijo.

La presión es alta, por fin, él le arranca una hilacha de verdad. Y la mujer confiesa: nunca estuvo segura, lo jugó a cara o cruz con una moneda, y salió vencedor Paul. Después de todo, él debía entenderla, tenía el derecho de amar a dos personas a la vez con la misma intensidad.

Es el juego divertido de los espejos de colores en competencia con la solemnidad de la luz del sol.

El mundo se derrumba para el amante. Nada es seguro a partir de ese momento.

 

LA MANO QUE ENCUENTRA

El niño boxea entre los dos. Los desafía, enfrenta su amor. El desconsuelo y las dudas del amante superan su posibilidad de reacción. Las defensas han caído hasta el fondo. Entonces, la noticia los sorprende a ambos: el niño ha desaparecido, no concurrió al colegio.

Desesperación, angustia y arrepentimiento. Lo más querido está en riesgo. Van al colegio y se encuentran con la cara desorientada de la directora y corren a la cancha de deportes donde los amigos no tienen respuestas. Marianne piensa con odio en la tía. Tampoco ella sabe nada, pero es la única capaz de razonar y tira una posibilidad: la tumba del padre. Y allí van.

"Familia africana" de Izabella Degen
“Familia africana” de Izabella Degen

Parado, de espaldas, está el niño. Los amantes se acercan en silencio. El pequeño no los mira, estira la mano en busca del hombre que, al principio la rechaza, para luego apretarla con fuerza. Los tres juntos frente a la tumba de Paul, mientras, más atrás, a la distancia, la tía sonríe.

 

 

 

EL VUELO DE LA MONEDA

Y, bueno, es evidente que el amor no puede fundarse únicamente en la idea de la exclusividad. Venido del deseo -y como el deseo en sí no es deseo de nada, sino que toma direcciones múltiples-, no es de extrañar que uno pueda amar a dos personas a la vez o, que uno pueda amar y odiar, en el mismo momento, a la misma persona. Todas las combinaciones son posibles. Por supuesto, lo que deja perplejo, ante esta situación, es cómo se desorganizan todas las instituciones que regulan las formas del amor, a saber: la familia y el matrimonio. Por eso es interesantísimo el modo en que en esta película entra en juego la figura del hijo.

Por otra parte, estas vacilaciones del deseo también destrozan nuestras certezas morales, porque uno tiende a juzgarla a Marianne y a decir: cómo se le ocurrió negarle al tipo la posibilidad o la paternidad durante ocho años. Y, a su vez peor, cómo él perdonó semejante sospecha. ¿Y quienes somos nosotros para decirle a nadie qué debe perdonar y qué no?, ¿con qué autoridad podemos especular sobre qué puede hacer que una pareja vuelva a encontrarse en lo afectivo, después de tanto dolor?

“Amante fiel” pone en escena todos los corsés morales de nuestro pensamiento con respecto a la paternidad, a la familia, al deseo y al amor. Desechadas las opciones políticamente correctas, solo queda -a cada quien y cada vez- decidir.

 

 FICHA TÉCNICA

 

Actores:Louis Garrel, Laetitia Casta, Lily Rose Melody Depp, Joseph Engel, Diane CourseilleDirección:

Louis Garrel

Guión:

Louis Garrel, Jean Claude Carriére

Fotografía:

Irina Lubtchansky

Música:

Philippe Sarde

Montaje:

Joelle Hache

Producción:

Pascal Caucheteux, Grégoire Sorlat

 

 

 

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