SIN HIERRO, SIN ESTATUAS

La sospecha: Sobre omisiones y disciplinas.
Por Pepe Carvalho

 

FLOR DE PAPÁ

Con su pelo rubio muy lacio, alto y tan flaco -aunque musculoso- mi compañero de secundaria, Ricardo Hubac, “El Polaco”, no parecía de 16 años. Un día trajo una cruz de hierro que, en la parte de atrás, tenía una leyenda en alemán. Él mismo hizo la traducción:

“Al Capitán Hubac, por su valor en el frente de batalla ruso”

pepe3imagesEnterado de la anécdota, el profesor de historia le preguntó si, en la Segunda Guerra Mundial, el papá de Ricardo había luchado para los nazis y si era alemán. Ricardo, sin negar ni aceptar, aclaró que su familia paterna era polaca. Su madre, ella sí alemana, cuando él tenía un año, había resultado herida y muerto al día siguiente, en un acto de guerra.

Y esta era toda la información que el padre dio acerca de la madre.

 

ENTRE IGUALES

Las pocas referencias del padre sobre su esposa la hacían aparecer como a una auténtica enemiga. Cuando él veía en el hijo actitudes que no le gustaban, decía “sos igual a tu madre”. Una sola vez, Ricardo se atrevió a preguntar si su padre había sido feliz al tenerlo. En esa ocasión, el llanto fue inapelable. Quizás, el único momento en que El Polaco vio una emoción verdadera en el rostro de su viejo.

SE DESOVILLA LA TRAMA

Poco tiempo tardó Ricardo en hacerse con el relato de su verdadero nacimiento. Resulta que, después de casarse, sus padres habían vivido en la casa del abuelo de Ricardo, junto a los hermanos del papá. Uno de ellos comenzó a intimar con su madre y, de ese vínculo, nació Ricardo. El rechinar de dientes, la mirada severa y el recuerdo gris que el hombre tenía de su esposa quedaban, por fin, explicados.

 pepe1, arte con sobras y restos de basura

 

LOS NENES CON LOS NENES, LAS NENAS CON LAS NENAS

Ricardo y yo asistíamos a la misma escuela. La vida en el “Juan XXIII” tenía sus cositas, entre ellas, que las reglas internas eran muy rígidas. Se trataba de un colegio mixto, donde los alumnos y alumnas estaban separados en distintos pisos del edificio. La prohibición de que varones y mujeres se juntaran llegaba hasta la misma estación del ferrocarril, centro neurálgico de la zona. El director, un ultra católico, estaba secundado por un jefe de preceptores, al cual se le adjudicaba haber presenciado el intento de violación de un estudiante años antes. Esas cosas que tienen los “ultras”, se ve que el modo de no reeditar el pasado era ese muro real y moral que pretendían poner entre los géneros.

Honoré Daumier, La comedia humana, Nº 3 (litografía)
Honoré Daumier, La comedia humana, Nº 3 (litografía)

Dato curioso: en el extremo del pasillo estaba la estatua del fallecido Papa Juan XXIII. Al pasar ante la augusta imagen, debíamos hacer la señal de la cruz: ateo, agnóstico, o creyente, todos obligados por igual. No cumplimentar esta regla podía implicar una amonestación o, lo que era peor, un discurso aleccionador del rol del Papa para la humanidad. Si el “reo” persistía en reincidir en la falta, correspondía citar a los padres.

Así sucedió un día con Ricardo. Es de imaginar el modo en que reaccionó el severo padre, ante “la humillación” que le había infringido su hijo. Para muchos de nosotros, estos fueron motivos suficientes y pudimos transformar todas nuestras pequeñas sospechas acerca de este mundo rígido en un hermoso distanciamiento de esos claustros.

 

ADIESTRAR EL OÍDO

Honoré Daumier, Tirón de orejas
Honoré Daumier, Tirón de orejas

A la distancia, esos años se vuelven originarios. Lo que nos pasaba a todos era un modo de decidir hacia dónde rumbearíamos nuestros pasos, qué rechazaríamos, qué cosas nuevas era urgente inventar. Pero, lo que le pasaba a cada uno, los relatos de los compañeros, las biografías de las otras casas también nos nacían, nos refundaban. Fue un tiempo de comenzar a sospechar que toda anécdota era un pedazo de escritura teñido de política, sangre, omisiones y rigideces. Tal vez, por entonces, aprendimos el valor de escuchar.

 




LA ROPA O LA VIDA

Lo inesperado: Sobre despedidas súbitas.
Por Juan Pepe Carvalho

 

UN LABURITO PAL PROVINCIANO

Coteto era un padre presente y protector con una larga biografía a cuestas. A los 14, había fallecido su padre. Un par de años después debió trasladarse con su madre, de su provincia natal -Entre Ríos- a Buenos Aires. Las luces de la gran ciudad no lo amedrentaron. Por entonces, corría el año 1916: el mundo estaba sumido en la primera guerra mundial. Como nada nunca resulta fácil, entonces tampoco lo fue. Así, Coteto ingresó al Banco de la Nación, de cadete, orgulloso de su flamante título de bachiller, egresado del renombrado Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

 

OTRA VEZ, SOPA

Magritte . "La condicion humana." 1933
Magritte . “La condición humana.” 1933

En Buenos Aires la vida era muy distinta a los años transcurridos en una estancia de la provincia litoraleña. Ser el jefe de familia, con su madre a su cargo, tampoco resultaba sencillo. Su educación familiar había sido conservadora en tradiciones, costumbres y enseñanzas, que Coteto intentó trasladar a sus hijos años después. Por supuesto, los críos las rechazaron: “Papá, atrasás, estás hablando del siglo pasado”. A regañadientes, Coteto debió aceptar la televisión, la sopa instantánea -qué era eso de sopa de verduras sin verduras; de pollo, sin pollo-.

 

TACLES DE LA SUERTE

Los niños vinieron del matrimonio con Elisa: seis hijos. Casi hubieran sido felices, si el diablo no hubiese metido la cola: con cuarenta años de servicio, Coteto fue echado de su trabajo en su amado Banco Nación. El motivo fueron sus actividades sindicales y políticas. Abandonado a su suerte por algunos de sus amigos laborales, el sostenimiento de la paz y de la felicidad familiar se convirtió en una pesada carga, que lo llenó de hastío nostálgico. En este marco, sus defensas bajas lo llevaron a una segura enfermedad. Con 61 años, fue internado a causa de una gripe mal cuidada. Lo acompañaron dos de sus hijos adolescentes y su compañera inseparable y continua alentadora de su vida.

 

COTETO Y CONATO DE FUGA

 Jean Lisbeth pérez Silva. "Padre e hijo. "
Jean Lisbeth pérez Silva. “Padre e hijo.”

Una tarde me tocó ir a cuidarlo. Varias veces lo acerqué a los ventanales de la habitación, para que alegrara su aburrida estadía.

– Juancho, alcánzame la ropa-, me disparó sin anestesia.

– ¿Cómo, papá?, ¿qué ropa?

– Mi ropa, Juanchito.

Con veinte años, evidentemente yo ya no era un chico. No podía ceder a un pedido tan absurdo y caprichoso.

– No, papá, vos no te podés ir, los médicos no te dieron el alta.

– Juancho, soy papá y te doy una orden. No me obligues a levantarme y buscarla yo.

En eso llegó mi salvador reemplazo para el cuidado. Sin embargo, papá siguió con sus reclamos hacia mí.

– Juancho, tráeme mi ropa, me voy de aquí, ya estoy curado.

– No, papá, no te podés ir.

 

DESPLANTES

Debo decirlo. Mi relación con mi padre nunca fue ideal, siempre resultó corto en ofrecer reconocimientos. Por ejemplo, si yo me ocupaba de arreglar el jardín cuando él se iba al trabajo, a su regreso, entraba al grito de ¡cuándo alguien se va a ocupar de las plantas! Es decir, hacé de cuenta que yo no había hecho nada. Mucho tiempo después, en mi primera terapia, entendí que a veces los hijos nacemos en momentos de quiebre para los padres. Yo nací cuando mis padres se habían separado temporariamente. Mi padre regresó para mis cinco años. Durante mi infancia más fundamental, Coteto estuvo ausente.

 

BAJA EL TELÓN

Magritte. "LLave de los campos."

Pero vuelvo al hospital. Cuando a las 19 horas, mi hermano mayor me reemplazó en el cuidado de Coteto, me dio cierta alegría y tranquilidad irme. Sin embargo, sobre la madrugada, me despertaron:

– Murió papá.

Durante muchos años, me quedó grabado el pedido de mi viejo. Al solicitarme la ropa, se despedía de mí. Tenía que irse.

“Y si le hubiese dado la ropa…”, la idea me ronda aún hoy.

 


RELEVO DE PARTES

A los 69 años, yo también con seis hijos. Pasó mucha agua bajo el puente. Aún sin resolverse del todo la despedida de mi padre, ya pienso cómo será mi despedida. Recordar aquel momento no me permite modificarlo ni evitarlo. Fui capaz de enfrentar la muerte de mi padre con otra mirada. Con respecto a la mía, me asustan las repeticiones involuntarias. Ojalá lo inesperado marque una diferencia, haga una curva. Y ojalá la haga mucho antes de despedirme. En el día a día. Ojalá renueve la sagacidad de mis ojos para entender a quienes me rodean, para entenderme. Para que la muerte no sea más que uno de los hechos vividos y no el más importante.

 




UNA CÓMODA INCÓMODA

Los exilios: sobre el Flaco Nitilo, militante de los ´70

Por Juan Pepe Carvalho

 

¿DÓNDE ESTÁN LOS PARTEROS?

Por ese tiempo, varios dirigentes de distintos grupos políticos de izquierda viajaron a visitar a Fidel Castro, a fin de explicarle la situación en la Argentina y ver en qué podría ayudar Cuba. Dicen que Fidel los escuchó atentamente y reflexionó en voz alta: “el tema es que, en todo este proceso en Argentina, yo no veo  a los parteros de la revolución”. Estas expresiones fueron lapidarias para los visitantes. Algunos de ellos, con indisimulado malestar, se retiraron de la reunión. Lo cierto es que, si observamos por el retrovisor, Fidel parece haber tenido razón. Esta anécdota me recuerda el caso del compañero Flaco Nitilo, quien  siempre tuvo necesidad de protagonismo. En los 70, él  militaba en un grupo,  del que nunca conocí el  nombre. Era uno de esos grupos que se colocaban a la izquierda de todo el espectro político y se caracterizaban por una gran producción de documentos coyunturales y propuestas para la revolución.

Una vez, estábamos reunidos, clandestinamente, para escuchar las últimas canciones de la trova cubana, prohibidas durante la dictadura. En determinado momento entró a la reunión el compañero Nitilo. Él estaba invitado, pero había comunicado que no podía venir. Su aparición trajo, entonces, un momento de incertidumbre. Ni bien entró dijo algo así como: “Compañeros, compañeros, me tengo que ir del país, mi responsable político cayó preso anoche y, hasta hace dos horas, aún no había noticias de él. Todo mi grupo decidió pasar a la clandestinidad y yo, por la relación que tenía con el jefe, tengo temor de que lo hayan agarrado con mis papeles. Además, él conocía mi domicilio. En principio, yo me escondo diez días. Tengo algunos contactos en España, ese será mi destino. Realmente me molesta muchísimo abandonar todo el trabajo político en Argentina, son cinco años de laburo y un espacio ganado”. Entonces, le preguntamos qué necesitaba. Y pidió algo de plata, sacar el pasaje y que alguien le guardara sus muebles, no sabía por cuánto tiempo. Una compañera se ofreció a  tenérselos y también ofreció su dirección para que Nitilo enviara cartas y estuviera en contacto con nosotros.

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La compañera, sin embargo, le advirtió a Nitilo que se fijara qué mandaba, por lo que había sucedido con el portero de su departamento. No era menor la advertencia. La historia del portero merece un aparte.

 

LEER LA BASURA

Nitilo, mientras escribía notas manuscritas en su departamento, desechaba las que no le satisfacían y tiraba los bollos de papel en una bolsa de basura. Eso iba hacia el hueco del incinerador, hasta llegar al sótano, a manos del portero. Este juntaba toda la basura y la quemaba. Pero, como todo portero, era curioso.

Al día siguiente, al salir del edificio, el portero Manuel le dijo a Nitilo: “Bueno, que yo también fui revolucionario en España, fui republicano y mi padre, socialista. Estoy muy de acuerdo con lo que usted ha planteado, hombre”.

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Era evidente que el portero, antes de quemar la basura del día, había leído los bollos tirados por Nitilo quien, encima, había escrito sobre papeles con el membrete de la empresa donde trabajaba. De ahí que el portero -conocedor del lugar de empleo de Nitilo-  pudo reconocer de quién era esa escritura.

No era muy cuidadoso Nitilo. Y la compañera se ofreció a ser solidaria, pero no quería correr riesgos innecesarios.

 

EXILIADOS CUERPO ADENTRO

Como todos sabemos,  por aquellos tiempos, los exiliados fueron muchísimos. También resultamos un montón quienes nos quedamos en el autoexilio en el país y soportamos las prohibiciones, el silencio, la imposibilidad siquiera de escuchar -sin precaución extrema- la música que nos representaba: la trova cubana, Zitarrosa, Viglietti. La desaparición y la muerte eran noticia cotidiana, los retenes policiales y militares  formaban el paisaje identificador del país. Un ejemplo, pequeño, dentro de la enorme barbarie de esos tiempos, ilustra hasta qué punto el lenguaje debió exiliarse cuerpo adentro para preservar la vida. Una pareja de estudiantes con un par de aerosoles en sus bolsos se disponía a escribir sobre una pared céntrica en Buenos Aires “Militares hijos…”. Por supuesto, fueron detenidos y juzgados por intento de vilipendio a las FFAA. Su destino consistió en dos años de prisión. Y la sacaron barata.

 

DIEZ EN DESPROLIJIDAD  pepe12cd1725bd0875a9c2fff92e36047d67

Lo cierto es que el Flaco se fue. Entre los muebles que dejó, había una hermosa cómoda de roble trabajada por estilistas de época. Con el tiempo, la revisamos y allí encontramos varios pasaportes falsos y en blanco escondidos en un doble fondo. Algo comprensible dada su militancia. ¡Pero una vez más, qué descuido! Nosotros, sus compañeros, nos quedamos en el país. El miedo al allanamiento era permanente. Un doble fondo en un mueble no era un gran refugio. Una vez más Nitilo, el descuidado, salvó su pellejo sin pensar en el riesgo al que nos sometía. Usted, lector, podrá pensar, fue por el apuro de partir. Pero Nitilo ya venía sumando puntos en su materia preferida: desprolijidad. Con sus cosas en nuestra custodia, el Flaco llegó a España, a  Barcelona, puntualmente. Se daba, entonces, un fenómeno muy especial entre los exiliados, ratificado por relatos de muchos de ellos al retornar al país. En las organizaciones políticas de izquierda no estaba bien visto drogarse, se tomaba esa actitud como una debilidad contrarrevolucionaria. Y esto no está exagerado “ni un tantito así”. Pero, de todos modos, en el exilio, muchos de ellos sí se abrazaron a la marihuana y al hachís. Entre ellos estaba Nitilo. Y pensar que, cuando estaba en Buenos Aires, reivindicaba con ardor moral la abstinencia a las sustancias.

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EXILIO  ENTRE RINCONES

Con el tiempo llegaron noticias del Flaco. Juntó unos mangos y puso un negocio de esparcimiento en la zona de la movida playera en Barcelona. Era un pub, o “paf” –en pronunciación del lugar- y aparentemente su experiencia capitalista fue buena. Se compró un autito y, con los años, falleció en un accidente rutero. Sus muebles pasaron a formar parte del patrimonio de un compañero necesitado. Ya la incomodidad de la cómoda dejó de ser tal. Tal vez hoy, las desprolijidades que cito no parezcan más que descuidos. Pero, para quienes vivimos la militancia de aquellos tiempos, podían significar la vida o la muerte de muchos. Igual que detalles como la impuntualidad o la no presencia en una cita. Todo lo que en la vida democrática resulta una nimiedad, en el exilio entre rincones, donde vivimos aquellos años, implicaba  un riesgo mortal.

 

NO HAY EXILIO EN LA MEMORIA

Los que no están ni estarán siguen presentes entre sus huesos. Son tu hermana, tu  hermano, tu padre, tu madre. Yo estoy, podría no estar. A muchos de los que me acompañaban los alojo en mi memoria. Mi cuerpo se ha ensanchado para darles un lugarcito, una casa, porque han sido arrancados con raíces muy jóvenes. A mí me han salvado de encrucijadas difíciles otros compañeros. Yo reivindico nuestra lucha. Y mi escritura es un modo de repatriarlos, hasta donde sea posible, de las manos de los asesinos.




PÓLVORA MOJADA

El cuerpo: sobre una cirugía complicada

Por Juan Pepe Carvalho

 

A VECES SIENTO QUE ME VOY

Otras que estoy llegando. Y también que no me voy a ir jamás. Y que me da miedo pensar. Sin embargo, el cuerpo se anima, el pensamiento se viene a las manos y escribe. Es mejor decir, que asarse en el silencio de negaciones. El hombre que fui ya no es, pero soy. Otro. Sólo por el absurdo imperio de las comparaciones, me levanto cada día y pienso que tengo menos de lo que tuve. Que mi cuerpo responde menos de lo que respondía. Mientras, me pierdo lo que mis ojos ven, la música que aún resuena, el abrazo que no me falta y que me reclama, me zamarrea el pasado de encima y me hace dar cuenta que escribo, digo. Tal vez, no pueda hacerlo en primera, pero todos entenderán que el tipo es un yo que no puede llamarse en primera persona. Se lo perdonan al Diego, pueden perdonármelo a mí.

 

LA VIEJA ALEGRÍA BRASILERA

Quien, con su cuerpo excedido, se cocinaba al sol del sur de Brasil, como tantas veces, también repasaba su vida. Primero aparecieron las responsabilidades asumidas ya hacía tres años: ser presidente de una obra social concursada, que había perdido una gran cantidad de afiliados, por total y absoluta culpa de los dirigentes sindicales. Como si la obra social hubiera sido la joya maltratada de la abuela, los dirigentes la habían dejado sobre el mostrador de un prestamista, a cambio de unas moneditas.

 

SHERIFF TEMPORAL

Así, quien asumía en medio de este saqueo, era pepe1eputy-sheriff-gear-american-west-legend-by-olivier-le-queinecun tipo que siempre creyó haber tenido suerte: donde iba, decía el hombre, pisaba una chapita de Coca Cola que, en su pecho, pasaba a ser una estrella de sheriff. Sin embargo, al poco tiempo, acostado sobre una camilla de la clínica donde un equipo de médicos se disponía a comenzar una operación nada sencilla, sentía que la chapita de Coca Cola, oxidada, se le había clavado en la suerte, y había invertido la dirección del viento. Lo que se venía tenía tremendos riesgos: había que  extraer el hueso temporal derecho, donde se alojpepe2imagesaba un tumor. Luego, un análisis diría si era benigno o maligno. Miralo al sheriff, esa era su situación. ¿Qué había pasado con la estrella del poder?, ¿la pólvora estaba mojada y lo dejó tirado en la camilla? Como si esto hubiera sido poco, los supuestos amigos que el poder le había prestado a un precio altísimo, al enterarse de su estado, sólo trataban de probarse su traje.

CROSS A LA MANDÍBULA

Si hay algo que él no esperaba, era esa enfermedad que, en dos oportunidades, expuso a su cuerpo durante nueve horas a la soledad de un quirófano. Era demasiado para tanto ego, para tanto individualismo, para un tipo convencido: a él no le entraban las balas.

Pero esto no es todo, si la operación fue larga, las marcas post operatorias dejaron el cuerpo herido y con secuelas evidentes. Las crisis epilépticas, nunca antes sufridas, se hicieron constantes. “Mi cuerpo enfermo no resiste  más”, solía canturrear con cierta resignación. “No te quejes, podrías estar peor”, contestaba otra voz, que le hacía de contrapunto. Una leve lesión en la pierna izquierda se delataba al caminar. Eso, sumado a la impiadosa edad que no perdona y agrava la situación general. Por suerte, el amor familiarpepe3, cirujano  de libros, los amigos y algunas nuevas actividades lo fueron ayudando a pasar el pésimo momento. Ese cuerpo, recauchutado, volvió a caminar erguido, aunque con una  dependencia farmacológica por el resto de su vida.La caída entre paréntesis duró diez años.

 

EL RETORNO AL SOL

Luego, volvió al sol de Brasil, “felicidad nao tem fim”, aunque es evidente que es discontinua. Así  y todo, y a pesar de ciertas recaídas previsibles,  el hombre continuó con su ruta.

A veces también pienso que no me voy a ir nunca. Acá me quedo, bien escrito.




PARTIDOS Y REPARTIDOS

Orfandad: sobre Camboya y el genocidio perpetrado por Pol Pot.

Por Juan José Carvalho

TRAIDORES RELOADED

Templo de Angkor, Camboya
Templo de Angkor, Camboya

Toda guerra dejas secuelas terribles. El siguiente relato intenta poner foco en la cantidad de niños sufrientes y testigos presenciales de los más terribles métodos de muerte. Se trata de una orfandad doble o múltiple porque, en este caso, el pueblo tiene una participación activa en la lucha por su liberación. Primero, liberación de una dictadura apoyada por los norteamericanos y su ejército. Después, liberación de la traición a los objetivos por los que se peleó y ganó. Es decir, la segunda lucha fue por expulsar a los traidores. Cualquier similitud con alguna realidad argentina que usted conozca no es mera coincidencia.

ARRUINADOS CON ROUGE

Durante los primeros meses de 1975, el régimen pro norteamericano de Camboya fue derribado y, con él, el tirano de Lon Nol. Quien logró derrotar a Lon Nol fue el FNL. Pero, los Khmer Rouge -una escisión interna del Frente de liberación nacional, que desarrollaba sus acciones militares en la capital de Camboya, Nom Pen- asumen el poder, liderados por Pol Pot. De ese modo, las intenciones revolucionarias que hubieran permitido amplios horizontes de desarrollo democrático independiente fueron obstaculizadas desde el propio vientre del FNL.

Los Khmer Rouge instauraron una dictadura que dejó un saldo final de más de dos millones de muertos, doscientos mil niños huérfanos y ciudades arrasadas.

ENTRISMO O ENTRADERA

Mapa con cráneos de las víctimas, Camboya
Mapa con cráneos de las víctimas, Camboya

Los cabecillas de la traición fueron Pol Pot y Leng Sary, dos ciudadanos de familias de clase media campesina de Vietnam, estudiantes avanzados que habían recibido instrucción superior en París. Allí, se incorporaron a asociaciones de estudiantes  y crearon círculos desde los cuales- y mientras aparentaban ser marxistas- organizaban la traición. En esos círculos se estudiaban todo tipo de concepciones maoístas pseudo revolucionarias.

A mediados de 1963, Pol Pot viajó a China, en pleno auge de la revolución cultural, modelo  tomado como expresión del verdadero marxismo de esa época. Cuando volvió a Camboya (1965), Pol Pot ya era un fervoroso propulsor de las ideas del líder chino. Entonces, se incorporó a las filas del Partido popular revolucionario de Kampuchea que operaba en la clandestinidad.

Pol Pot hizo frecuente la práctica del “entrismo”: ingresar a las filas de un partido político o entidad social, no desde abajo, sino enmascarados por hechos o dichos que provocaban admiración e imitación de sectores partidarios. Así, aprovechaban el momento de gloria para escalar posiciones. En este caso, Pol Pot utilizó su historial ideológico universitario, al que sumó el uso de un discurso pro chino acorde a la época. Con su praxis política urbana, se radicó en la capital camboyana.

Pol Pot aprovechó que los veteranos combatientes de la guerrilla kampucheana volvían a la ciudad desde los montes y selvas, con hábitos muy diferentes a la militancia política urbana, y los neutralizó. Esto, sumado a la manipulación de consignas ultra revolucionarias, le abrió a Pol Pot y a su ladero, Leng Sary, el camino a la conducción del partido. Por supuesto, no dudaron en utilizar cualquier situación para liquidar a sus enemigos políticos internos. Así es como Pol Pot, junto a su camarilla, se hizo fuerte dentro del partido PPRK y fundó los Khmer Rouge. Comenzó su campaña con la propuesta de proyectos de restructuración social.

Para entender este golpe hay que comprender que existía una importante contradicción entre la sociedad china pre revolucionaria y la Kampuchea de aquel momento. China tenía una población mayoritariamente campesina y Kampuchea contaba con una mezcla de campesinos, sectores urbanos y obreros proletarios. Por eso, no era tan sencillo importar el proyecto maoísta a Kampuchea. Por empezar, fue una maquiavélica decisión trasladar contra su voluntad a habitantes de la ciudad. De ese modo, Pol Pot destruyó sus hábitos de vida y sus núcleos familiares y laborales.

EL ISIS, UN POROTO

A las personas, se las convirtió en esclavas: se liquidaba toda la estructura social, sus relaciones tradicionales, culturales y religiosas. Los arriados eran tratados como animales de tiro, se les prohibía pensar y hasta lamentar la pérdida de seres queridos. Si alguien desobedecía esas políticas, se lo castigaba con represión sangrienta, para la cual se utilizaban azadas, garrotes y barras metálicas. Así, asestaban golpes en la nuca de las víctimas, que producían muertes y fracturas craneanas. No conformes, utilizaban cuchillos y machetes para cortar cuellos. A los niños, se los asesinaba lanzándolos contra paredes y montañas y, en muchos casos, se les sacaba el hígado para comerlo. Con estos actos buscaban generar un caos terrorífico donde la población se sentía en riesgo total.

JUIRA, CANEJO

En el marco de la lucha que emprendió el pueblo para liberarse de la sanguinaria camarilla contrarrevolucionaria de Pol Pot y Leng Sary se creó el frente unido de salvación nacional de Kampuchea -FUSNK-, que eligió a Heng Samrin como su presidente. Este organismo, en su congreso inaugural, elaboró el manifiesto que proclamó la formación  de la República de Kampuchea y declaró formalmente libertades democráticas: el derecho al trabajo, la libertad religiosa, libertad de enseñanza, derecho al descanso. Este manifiesto, de carácter claramente progresista, estableció también la igualdad entre mujeres y hombres. En el plano internacional, fijó una política de no alineación y buena vecindad. Así hizo su aporte a la paz y a la estabilidad en el sudeste asiático y en el mundo entero. A esta altura, es importante recordar que su vecino Vietnam libraba por entonces la guerra histórica contra los norteamericanos. Pol Pot había elegido alejarse de la política de Vietnam. De hecho, tomó a los vietnamitas como enemigos; sus vecinos habían sido sumamente cómplices a la hora de la independencia de Camboya de los pronorteamericanos. Así, los vietnamitas se unieron a quienes intentaban derrocar al pueblo camboyano. Después de arduas luchas, la camarilla contrarevolucionaria huyó, en enero de 1979.

Una vez terminado el cruel tormento, el nuevo gobierno de Kampuchea comenzó a desarrollar el camino de la justicia contra los crímenes cometidos.

 NUNCA MÁS

Con el fin de investigar y juzgar a los culpables del genocidio, se creó el tribunal popular revolucionario, con aval de la Asamblea General de la ONU. Así, se escribió el documento de la convención sobre la prevención y la sanción del delito de genocidio. Esta reglamentación  se utilizó en Argentina para juzgar la acción de los militares en la dictadura que azotó al país entre 1976 y 1983.

El crimen es crimen lo disfracen como lo quieran disfrazar. El fascismo, evidentemente, triunfó y aún triunfa hasta lograr infiltrarse en espacios supuestamente progresistas. Hay algo en nuestras subjetividades impregnado de ese tufillo fascistoide. En ese sentido, estamos todos huérfanos de nuevas condiciones de posibilidad para hacer política de otra manera, para refundarnos fuera de los marcos de la política tradicional y abrir el juego hacia otros modos de organización.

Asesinados documentados por los propios Khmer Rouge
Asesinados documentados por los propios Khmer Rouge

 

 

 




MEA CULPA

Reflexiones acerca de la miseria: Sobre Ricardo Cosio.

Por Juan Pepe Carvalho

 

BAÑOS, A LA DERECHA

Corría 1992, plena época menemista. Cavallo, al frente de la economía. Al gobierno no le temblaba el pulso en su gesta privatizadora. Es en este marco que, en su afán por cumplir con las órdenes de achicar el Estado, Ricardo Cosio- director General de la DGI- se afanaba en lograr una plena actualización tecnológica de esa repartición. Él tenía una consultora informática. Desde su llegada, el hombre se caracterizó por trabajar para la privatización de distintas áreas. Sumido en tal empresa, abandonó casi totalmente el cuidado de las instalaciones a su cargo, a punto tal que ni siquiera se ocupaba de enviar a alguien para reparar los baños. La gente que trabajaba en ese sector comenzó a faltar porque no se garantizaban las condiciones mínimas y dignas de laburo. Esto significó un incumplimiento de las tareas programadas. Por tal motivo, el propio Cosio amenazaba con contratar empresas para cumplir los objetivos no realizados por los empleados. En el centro de cómputos, sector de perfoverificación, por ejemplo, contrató a una empresa, cuyos trabajadores cobraban a destajo, según la cantidad de tarjetas que perforaban. Así las condiciones, estos no paraban ni para ir al baño. Eso les hubiera ocasionado una baja en la producción y una menor paga.

El sabueso de la DGI, en la época de Cosio
El sabueso de la DGI, en la época de Cosio

En el caso de los trabajadores de planta, su sueldo era fijo y mensual. Por tanto, estos sí utilizaban el baño. Los trabajadores de planta comenzaron a presionar a los delegados gremiales. Llegaron a plantear un paro de actividades hasta tanto no se arreglaran los baños y el derecho al meo y a “hacer dos” se restituyera, con baños dignos. A decir verdad, esto era- de alguna manera- lo buscado por Cosio, para justificar más privatizaciones.

 

ESTOS VAGOS SIEMPRE FUERON BRAVOS

Es importante remarcar que el centro de cómputos tenía antecedentes de ser un grupo organizado y combativo. Ya en 1973 y en 1975, habían tenido acciones movilizadoras. En 1973, el día que asumió el director general de la DGI de entonces, los trescientos trabajadores del centro de cómputos ya estaban en conflicto. Buscaban el nombramiento como personal permanente y el abandono de los contratos leoninos que los tenían en condiciones pésimas, alejados totalmente de la ley laboral. Así, los trabajadores de entonces invadieron el salón de reuniones de la Dirección General y obligaron al recién llegado a que los atendiera. De ahí en más y en conjunto con el resto de trabajadores informáticos del Estado, comenzó una lucha con paros al gobierno de Isabel Perón y López Rega. Esta lucha de dos años, en épocas sumamente peligrosas para quien enfrentara al gobierno, culminó en un éxito total el 27 de julio de 1975, cuando la Presidenta de la Nación firmó el decreto 1927 y reconoció el pase a planta permanente de todo el personal contratado del Estado. A eso sumó un aumento del sueldo de un 150%, retroactivo seis meses a la firma del decreto. Todos estos hechos se hicieron bajo el amparo de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y con la compañía de uno de los más grandes dirigentes sindicales que ha dado la clase trabajadora en nuestro país, Germán Abdala.

Es importante, estimado lector, conocer que muchos de los delegados de base de estas luchas fueron los mismos que enfrentaron al corrupto más grande que tuvo al frente la DGI. Algunos de ellos recibieron amenazas y la dictadura de Videla y Cía los obligó a renunciar.

En 1989, con la llegada al gobierno de Menem, se reivindicó la actividad y la lucha de estos compañeros, quienes pudieron volver a su trabajo. Incluso se les reconocieron los años fuera del trabajo como efectivamente trabajados, a cuenta de la seguridad social (jubilación).

 

SI EL BAÑO NO VIENE AL TRABAJADOR, EL TRABAJADOR VA HACIA EL BAÑO (DEL JEFE)

La fuente. Marcel Duchamp. 1917
La fuente. Marcel Duchamp. 1917

Las oficinas del centro de cómputos y las del Director Cosio estaban a doscientos metros, a lo largo de la calle Paseo Colón. En algún momento en que la situación se había agudizado, hubo delegados sindicales de base que plantearon ir hasta las oficinas de Cosio y utilizar sus baños que, por supuesto, estaban perfectos. Así fue que se pusieron de acuerdo y partieron para las oficinas del director. Tuvieron la precaución de hacer los permisos de salida, elementos obligatorios para retirarse de un edificio de la Administración Pública y evitar sanciones. En dicho trámite, los “migrantes de baño”, explicaron que solicitaban permiso de salida para ir “al baño del director”.

 

JEFE, ¿PUEDO IR AL BAÑO?

Al llegar a la entrada de las oficinas de Cosio, la “Seguridad” les preguntó cuál era el motivo de la presencia. Los guardias recibieron con mucha gracia el deseo de utilizar el baño del Sr. Director. Hay que puntualizar que esta procesión a los toilettes estaba formada por doscientas personas que hacían la cola. Desde el primer piso, la fila bajaba por la escalera hasta la planta baja. Ante las puertas de las oficinas del Director, se expandía el murmullo de la gente que esperaba para acceder al solemne inodoro. Ante esto, el hombre salió al pasillo y se encontró con la multitud. Frente a su mirada, la escena debió haber resultado casi “un aluvión zoológico”. La ira de Cosio inmediatamente solicitó a los “sediciosos” el permiso de salida de sus lugares de trabajo. Se los mostraron. Para su asombro, el señor Director comprobó que, firmados por la jefa del Departamento, los permisos solicitaban exactamente lo que sus ojos veían.

 

CUIDADO CON LA COLA

Cosio quería demostrar a la opinión pública que los empleados de la parte administrativa de las agencias producían una mala atención al contribuyente. Una de las artimañas utilizadas por este siniestro personaje era infiltrarse en las colas del público. Cuando llegaba su turno frente al mostrador, seguramente encontraba algún detalle que podía usar a su favor para ningunear a los empleados. Así, elevaba un sumario contra el pobre hombre que en ese momento atendía y usaba como testigo, al contribuyente que en ese momento estuviera a mano. De ese modo, el contribuyente descargaba el odio que le significaba pagar los impuestos contra el empleado. No contento con estas infiltraciones, Cosio contrató una empresa para desarrollar un sistema que controlara el tránsito del trámite de pago de impuesto. Esta medida incorporó a sucursales del banco dentro de la agencia. De ese modo, la DGI se volvió un lugar inseguro, propenso a los robos. Por otro lado, antes el contribuyente deudor podía ir a pagar a cualquier banco. Y el pago el banco lo informaba a la Dirección de Recaudación de la DGI. Esa plata iba a la cuenta de la DGI en el Banco Nación. Con el nuevo sistema, el contribuyente tenía que pagar en el banco que había dentro de la agencia. Así el dinero circulaba internamente en la DGI. Los empleados de la DGI ofrecían a los deudores una quita de lo debido a cambio de una coima. Si usted debía $30.000, ellos le reducían la deuda en $3000, pero debía dejarle al empelado $5000. Así lo que llegaba al banco Nación como recaudación de la DGI era muy inferior a lo que debía ser. Imagínese, lector, lo que evadieron las grandes empresas a través de grandes estudios contables que tenían llegada a Cosio. Por supuesto, que en estas operaciones “grandes” sacaba tajada también Ricardito.

 

EL GATO ES MÍO Y LO COJO CUANDO QUIERO

En el año 1994, Cosio ya había terminado con los curros menores y avanzaba sobre el más grande, el que lo llevaría al estrellato mediático-judicial. Se trataba de la compra de 15.000 PC, de última generación, 300 servidores y un sistema recaudador, más una red nacional, que entrelazaría todo el equipamiento. Cuando comenzó su cruzada, ningún jefe aceptaba firmar el proyecto, fundamentalmente, porque no se les permitía participar en su elaboración. Ante los rechazos, a Cosio se le ocurrió llamar a su jefe de capacitación, un ingeniero informático de la Universidad Tecnológica Nacional, la chapa justa para su proyecto. Lo citó en su despacho junto a sus asesores. El ingeniero, asombrado por la convocatoria, se sentó frente al Director General, dispuesto a escuchar. El hombre de la UTN era un tipo muy respetuoso de las jerarquías, pero no boludo. Cuando terminó de leer la propuesta, se produjo un diálogo que corrió como un reguero ente la gente de la DGI:

– Ingeniero, este es el plan informático. Léalo y fírmelo que debo enviarlo al BID, (Banco Interamericano de Desarrollo). Ahora mismo.

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El acuerdo global con el FMI obligaba a tomar créditos del BM y el BID con condiciones expresas: los controles y licitaciones deberían regirse por sus bases reglamentarias y judiciales.

 

– Pero, Sr Director, yo no conozco este plan, no lo he desarrollado. Mal podría firmarlo, no corresponde. Ahora, si a usted le parece, yo podría ponerme a desarrollar un plan.

– No, no, Ingeniero. Si yo digo, firme esto, usted lo firma sin chistar.

El Ingeniero se paró y pidió ir al baño. Ahí, cayó desmayado sobre piso. El muchacho que estaba sirviendo café y que había escuchado el diálogo, salió corriendo de la oficina, a los gritos.

– ¡Llamen a una ambulancia! ¡Urgente, el Ingeniero, el Ingeniero se murió!

Y llegó la ambulancia. El médico tomó la presión de la víctima y ordenó traer una camilla con urgencia. Cosio, al enterarse de lo ocurrido, ordenó a su asesor:

– Tomá la carpeta y acompañá al Ingeniero. Cuando reaccione, hacelo firmar, hay que enviar esto hoy mismo.

Al retornar, el asesor traía, por supuesto, la carpeta sin firmar. Cosio, con los ojos desorbitados, gritó:

– Andá urgente y traé a la asesora informática, Gladys.

Ante la mujer, Cosio dijo con voz impostada:

– La hemos nombrado Directora de Informática. Por sus conocimientos, usted debe llevar adelante el plan estratégico. Tome la carpeta y firme, por favor, hoy mismo, póngase a trabajar fuerte.

 

LA VENGANZA SERÁ TERRIBLE

Al día siguiente, el Director General y su flamante responsable del plan estratégico informático comenzaron a trabajar. A Gladys, el plan le había parecido fabuloso. Así, sin chistar, se puso en práctica. La primera compra- directa y sin licitación- fue de 25 computadoras. Se pagaron a la empresa de su amigo, 3500 pesos por cada una.pep7echeLa investigación que iniciaron los delegados sindicales de base determinó que el precio de mercado por mayor era de 2000 pesos por PC. O sea, estábamos ante una sobrefacturación de casi el 50%. Denunciado públicamente y judicialmente por los delegados sindicales, Cosio no vaciló en indicar a su director de administración que tuviera al trote a los “desafiantes”. La vida laboral de los delegados se tornó difícil, con permanentes controles de presencia y de producción.

A un periodista que publicó el hecho, Cosio lo amenazó con la inspección de su diario, si no cumplía con sus órdenes:

-Quiero una retratación, inmediata.

El periodista cumplió el pedido.

 

A CUIDARSE, CHE: ¡NOS VIGILAN!

La licitación pública por las 1200 PC restantes salió con aval del BID y con control externo.Y también, el desarrollo del nuevo sistema de recaudación. El presidente de IBM, en reunión privada con Cosio, había recibido las pautas del sistema a licitar.

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Este tiempo ganado le permitió al gigante informático estadunidense presentar un costo de 250 millones de dólares. Siendo este el más bajo, el resto de las empresas presentadas impugnaron el acto de licitación. A una de ellas la compensaron con la promesa de comprarle parte del equipamiento próximo a licitar. A otra, le compraron la base de datos a utilizar por el Organismo. Por supuesto, todas estas maniobras ilegales, al jefe autoritario, le significaron réditos enormes.

 

OTRA VEZ LOS VAGOS Y UN DOLOR DE CABEZA

Los delegados de base esta vez buscaron apoyo en programas de televisión y en diputados nacionales opositores al gobierno de Menem. A esto sumaron una gran campaña callejera: mesas de esclarecimiento, volanteadas y afiches. La campaña dio sus resultados. El presidente de la Nación convocó al ministro de Economía, Domingo Cavallo, jefe directo del licenciado corrupto. Cosio nuevamente culpó a los vagos y a la oposición. La justicia intervino y citó a Cosio a indagatoria, una instancia previa al dictamen. Este fue, por supuesto, desfavorable al dueño del gato.

pepe404oct2015 041_thumb[1]Hace 23 años, Cosio resultó declarado culpable y se lo envió a juicio oral.

 

LA LENTITUD DE LA INJUSTICIA

Estimado lector: al día de hoy, aún el juicio no fue convocado. Es lenta la justicia, hay tanta gente pobre para juzgar, “que todo no se puede”. Esto también es el liberalismo y una muestra de para qué utilizan al Estado estos señores. Esta práctica se ha venido dando en la patria nuestra, desde hace más de treinta años. Y fundamentalmente, después de los supuestos “gobiernos populistas”, frase acuñada como una terrible acusación.

Si el lector quiere saber cómo están hoy las cosas, lo remito a la información que dan diarios no especialmente de mi afecto.

http://www.laprensa.com.ar/449816-A-22-anos-del-caso-de-corrupcion-IBM-DGI-ordenan-una-vez-mas-llevar-adelante-el-juicio.note.aspx

https://www.rural.clarin.com/…/Sobresueldos-reves-judicial-funcionario-menemista_0_H

 




IN PROFUNDIS

Deseantes: sobre la vaciedad de fragmentos de la propuesta “la secundaria del futuro” del Gobierno de la Ciudad.

Por Juan Pepe Carvalho

PALABRAS GLOBOS

Palabras vagas, generales. Algo que se pueda interpretar de cualquier modo, aunque esta vaguedad nada tenga que ver con la multiplicidad de sentidos, sino con la variedad de las trampas. Globos. Las palabras se han vuelto globos. “La alegría”, “el fin de la pobreza, “la secundaria del futuro”. A veces nos despertamos y no podemos creer que sea tan simple destruir lo conseguido con tanto esfuerzo en más de una década. Dudamos de la buena voluntad o del error, ¿había que consultar a la comunidad educativa sobre la reforma del espacio que ella habita?, ¿qué es eso de que los trabajadores tengan convenios colectivos de trabajo y quieran discutir todos los años los aumentos de sueldo?, ¿qué es eso de que las universidades estén por todos lados?, ¿qué es eso de que mi sirvienta tenga celular, auto y se tome mini vacaciones los fines de semana?, ¿cómo que los discapacitados tienen subsidios, los jubilados remedios gratis y dos aumentos al año según el costo de vida? ¡Ay, esta herencia recibida, este populismo inconsciente que nos impide crecer y que las inversiones lleguen! Estamos trabajando muy duro para volver a ser aceptados como aliados de los EEUU. ¿Cómo vamos a molestar a la reina de Gran Bretaña, cómo alterarle su británica armonía y pedirles la soberanía de las Islas Falkland? Deberíamos estar orgullosos de tener a los ingleses de vecinos. Es más, les podríamos ofrecer que, si necesitan, utilicen más de nuestro territorio. ¡A ver si de una buena vez por todas le dan buen curso a la Patagonia llena de mapuches y tehuelches, meta reclamar el territorio!…

Las palabras avanzan y se hinchan de vacío. Hieden. ¿Seguro que no estamos dentro de un viejo infierno?

 

AL INFINITO Y MÁS ALLÁ

Así escribe el Gobierno de la Ciudad en Internet

“¿Qué es la Secundaria del Futuro?

Es una profundización de la Nueva Escuela Secundaria (NES) que introduce innovaciones en las modalidades de enseñanza.”

Veamos la cantidad de abstracciones y generalidades que hay en este párrafo introductorio. Muchas veces, entre las primeras palabras de un texto informativo aparece la idea central a desarrollar. Acá la idea central es que no hay idea, ni central, ni ninguna otra. Por lo menos, no hay una idea que se esté dispuesto a exponer.

¿Profundización? Esto supone que la escuela secundaria era absolutamente superficial. Por supuesto, la pública, no la privada. Porque este proyecto es para la pública.

Como era superficial, no se sabe si la van a enriquecer o la van a hundir, por eso la propuesta de profundizarla. Para eso traen la ”puntual” propuesta de “innovaciones en las modalidades de enseñanza”. Uno no debe tener mala leche y pensar que esto también es un globo, una frase vacía. Seguro lo explican más adelante. Veamos. No sin antes aclarar que, por buenas o malas que sean estas innovaciones, no fueron consensuadas ni con los directores de las escuelas, ni con los docentes y, mucho menos, con los alumnos, a quienes ya se ha visto en el trascurso de las tomas, el Gobierno no considera “sujetos de pensamiento”.

 

ALL INCLUSIVE

“Se trata de un modelo de escuela cada vez más inclusivo, que motive a los estudiantes, los provoque, los desafíe, y fundamentalmente los posicione en un rol protagónico.”

¿Cómo es que tendrían un rol protagónico si ni siquiera se los consulta acerca de una reforma que los tiene a ellos, principalmente, como protagonistas?

¿Podría aclarar, usted, interlocutor fantasma, llamado Gobierno de la Ciudad, a qué se refiere con “protagónico”? Porque si es por protagonismo, los chicos han demostrado el suyo, durante las tomas. Para eso, esta reforma llega tarde.

¿Cómo podría hablarse de un modelo inclusivo, cuando muchos de los padres de estos alumnos se han quedado sin trabajo?

 

CONECTAR DESIGUALDAD

Una escuela secundaria que se adapta a las nuevas tecnologías, a los nuevos formatos de los procesos de enseñanza y de aprendizaje y a las futuras demandas de la sociedad.”

¿Y el “Conectar Igualdad”? Este es un discurso inmune a las contradicciones con los hechos. Barthes decía “para conquistar el poder, primero hay que conquistar el lenguaje”. Pero antes los lenguajes transmitían saberes, nefastos o potenciantes. Este discurso es el del “no saber”. La nada misma.

Una escuela que forme personas responsables y preparadas para la toma de decisiones, que promueva el aprendizaje autónomo y enseñe a los alumnos a estudiar, que incentive la creatividad y el desarrollo investigativo, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la formación en valores.”

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Parten del supuesto que los chicos no saben estudiar, es decir, que la primaria pública tampoco sirve. ¿Van a desarrollar lo investigativo, mientras echan agente del CONICET? ¿A dónde van a ir a laburar los creativos desarrollados tecnológicamente? ¿Solo a las empresas privadas? ¿De qué se tratan los valores? Cuando uno dice la formación de valores y no especifica qué valores, no dice absolutamente nada. Otra vez la nada. Gobierna la nada. La nada nos está haciendo puré.

¿Creatividad? ¿Por qué antes había plástica y música y ahora hay que elegir entre una de las dos? Creatividad no debe referirse a la artística. Qué confusión. Será que para ellos el arte no es formativo, es un mero entretenimiento, como una hora de recreo, para después ocuparse de lo que importa. Saber cómo producir, cómo vender, cómo parecer, aunque no se sea. ¿Esa gente se acuerda de que también se va a morir?

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Y LA NAVE VA

Lo vacío que será este discurso que hasta una publicación en el diario “La Nación” dice así:

La opinión de quienes están en las aulas
Manuel Becerra, docente de secundario en el colegio Domingo Faustino Sarmiento de Retiro, dice en diálogo con LA NACION: “A las escuelas llegó un Power Point que plantea una serie de ideas muy generales y que te dan pie para pensar cualquier cosa”. Dice, además, que “falta un marco técnico que explique cómo implementarlas” y que, por ese motivo, “es un anuncio y no tiene volumen de política pública”. No obstante, Becerra acordó con algunos puntos de la reforma, como la organización de las materias por áreas de conocimiento y el nuevo modelo pedagógico que implica “el planteamiento de problemas y proyectos a los alumnos y no la mera explicación cronológica de los hechos. Me parece interesante siempre y cuando los criterios estén consensuados con quienes estamos en las aulas”.

 

¿Cómo oponer una estrategia de lenguaje de resistencia a un lenguaje vacío? La coyuntura no es fácil. Es un desafío, la creatividad de los opositores. El futuro será muy oscuro sino damos un golpe de timón y oponemos a la vaciedad de los globos una amplia y múltiple consistencia. Hacia ahí apuntamos el deseo.

 




TRES POR CUATRO

Ultraviolento: sobre Mojarra, un militante con cojones.

Por Juan Pepe Carvalho

EL DÍA QUE LA VENGANZA TOCÓ AL MOJARRA

¡Ay de vos, cuando la venganza te toca el deseo, te tutea, te vive, te la goza y te alimenta, te maltrata te usa despiadadamente. En definitiva, se alimenta de vos, te golpea, te mordisquea, te hace mal, al punto que terminás perteneciéndole! Es tuya ahora y siempre mientras vivas  o viva el otro. Así habrá pensado Mojarra, mi amigo, militante del ejército revolucionario del pueblo ERP PRT, de Villa Constitución, Zárate, Campana. Cayó preso luego de un tiroteo en una casa operativa de la organización Intentaré darles a ver cómo sucedieron las cosas.

NO TIREN, SOMOS LEALES

En esos años de terrible confusión (1975), existían grupos armados paramilitares. Cuando intentaban tomar algún espacio, a veces, se producía un enfrentamiento entre militares y paras, sólo porque los militares no sabían que aquellos estaban ahí. Lo curioso es que, en el fondo, eran aliados. Ambos luchaban ilegalmente contra los grupos guerrilleros. Esos paras terminan por conformar la triple A.

En este contexto, Mojarra se hizo famoso el mismo día de caer preso. En medio de un tiroteo feroz, se asomó a una ventana y gritó:

  • ”No tiren somos leales”-

La cosa fue así: ocho compañeros más  el responsable  se habían juntado para discutir los documentos de la conducción de partido. EL Gobierno de Isabel Perón y López Rega, sumado a  la conducción militar, habían declarado todo ese territorio de Campana- Zárate- Villa Constitución, zona “de insurrección  revolucionaria contra el gobierno democrático”. Y facultaron a las FFAA para intervenir allí directamente, sin orden de juez alguno. De haber sido necesario, se podía detener a los insurrectos y dejarlos cautivos a disposición del Poder ejecutivo (PEN). Así se los encarcelaba, sin sentencia ni tiempo de detención previsto por ninguna condena.

Conscientes de la situación y del peligro, el grupo discutió la estrategia  y las acciones a cumplir. Cuando los compañeros que estaban de guardia externa en la casa  advirtieron de la inminente llegada de camiones y jeeps de los milicos. Inmediatamente, el responsable comandante, Ramón, dispuso  posiciones para resistir la intervención militar. El enfrentamiento comenzó pesado: ellos dispararon con bazucas y rompieron la pared lateral de la casa. Del otro lado, respondieron con armas largas FAL, con escopetas 12/70 y pistolas. Se hacía imposible soportar el fuego pesado de los milicos: una tanqueta disparaba sin contemplación y el tiroteo constante construyó un cuadro de guerra. Pasados los primeros minutos,  el grupo pudo ordenarse y poner en jaque a los atacantes. A pesar del cuidado, dos compañeros fueron heridos de bala. En esta escena se produjo la intervención jocosa de Mojarra: asomó su cabeza por una ventana destrozada por el ataque militar y, con una voz impostada, como un milico más, gritó casi al máximo de su voz:

– “No tiren somos leales”.

Los primeros dos o tres minutos, los militares suspendieron los disparos. Ese tiempo  permitió al Mojarra y a su gente reacomodarse y recomenzar a disparar. Luego,  cuando se reanudó el combate, lamentablemente, Mojarra fue detenido. Y esa es la parte no graciosa.

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EL ELIXIR DE LOS DIOSES

Mojarra era especialista en hacer licor de mandarina. Con las cáscaras, lograba el famoso  “pajarito” que se compartía, cuando se podía,  durante su estadía en las cárceles de la dictadura: en Coronda, en Chaco, en Caseros. Enviarte a Caseros era una manera elegante de pedirte que te suicides. Celdas muy chicas, la ventana al pasillo y, como toda vista, siempre la misma pared. Las cloacas  explotaban periódicamente. Y el odio a los responsables de esta violencia silenciosa inundaba el lugar.

VOLVER, CON LA FRENTE MARCHITA

Mojarra padeció en Caseros hasta  que Alfonsín, mediante un decreto, permitió la  liberación de los presos políticos  a cargo el Poder ejecutivo. La vuelta del Mojarra a Zárate no resultó nada sencilla. Lo primero que se entera es que su mujer había fallecido, durante la balacera, en el mismo enfrentamiento en que él  resultó detenido. Quedaba saber aún  acerca del destino de su hijo, quien tenía 15 años al momento de la detención de su padre. A la madre del Mojarra debió temblarle la voz cuando tuvo que informarle al recién salido de presión, que  su hijo había sido “regalado”, entregado a un desconocido. Zárate es un lugar chico, así que no fue tan difícil ubicar su paradero. El “chico” ya era un hombre, profesor de karate y judo y lo había hecho tres veces abuelo. Estas criaturas despertaron la ilusión de rehacer el camino.

 

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CON UNA AYUDITA DE LOS AMIGOS

Había que parar la olla. Así que, al comienzo, recurrió  a un oficio por él conocido: la albañilería. Eso, hasta que un amigo de la militancia  resultó elegido secretario general del sindicato de  músicos. Entonces, Mojarra fue contratado como “inspector de espectáculos musicales”.  Su trabajo era constatar qué temas se pasarían para después poder recaudar los impuestos correspondientes a derechos de reproducción.

DESAFORTUNADO EN EL AMOR

No todo en la vida es trabajar. Mojarra conoció  a una compañera de militancia, separada y con tres hijos. Esto alimentó en él la posibilidad de rearmar una familia. Y así fue. Al principio, vivieron felices y comieron perdices. Sin embargo, años después, durante el menemismo, Mojarra cobra un subsidio de 100.000 pesos, que el Estado otorgó como indemnización, a quienes habían estado detenidos durante la Dictadura. Mojarra provenía de un hogar muy pobre y no había podido terminar la primaria. Se puede imaginar , entonces, qué significó para él-simbólicamente esta ayuda económica. Por un lado, el Mojarra se propuso terminar la primaria y la secundaria. Por el otro, hombre enamorado, puso gran parte de ese dinero para reformar la casa que compartía con su compañera. Con lo que sobró, le compró un auto a su gurrumina y un terreno en la costa, donde edificó una casita, para el descanso de todo el grupo familiar. Pero el diablo metió la cola y, un tiempo después, Mojarra enfermó de cáncer de páncreas. Hasta ahí llegó el amor de la compañera, quien no quiso cuidarlo  durante de un post operatorio verdaderamente complicado.  En la operación, en un hospital público, le extirparon el páncreas. El médico  había recomendado una recuperación en un lugar privado, por lo delicado del caso.  Ente los compañeros, se juntó el dinero para que él pudiera pasar el post operatorio allí. Pero de la mujer, ni noticias.

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De todas maneras, la vida aún reservaba para el Mojarra una carta en el amor. En el sindicato conoció  a una mujer casada, quien se separó de su marido para ir a vivir con él y cuidarlo. Ella fue su compañera hasta el final,  un año y ocho meses después de la operación.

NO HUBO CUBA ANTES DEL FINAL

Una pareja amiga de la militancia lo invitó a compartir un viaje a Cuba, cosa con la que el Mojarra siempre había soñado. Lamentablemente, el cáncer no se amedrenta con pasajes de aéreos y las complicaciones avanzaron, hacia una metástasis en el hígado, que lo obligó a una fuerte quimioterapia. Por tanto, el Mojarra tenía prohibido viajar en avión.  Por su parte, en Cuba ya estaba reservada una mesa para cuatro en “La Bodeguita del medio”, famosos restaurante de La Habana.  Antes del viaje, el Mojarra partió hacia otro mundo, tal vez. No hubo  posibilidad  para el Mojarra, no pudo ver la cicatriz que reparó Néstor Kirschner al bajar los cuadros de los dictadores del Colegio Militar. Tampoco pudo presenciar los juicios a los responsables de esos años. Lo que sí le tocó fue una hermosa reparación en el amor, un ultra amor contra toda ultraviolencia.

La pareja amiga y su compañera llegaron poco después de su muerte  a “la bodeguita del medio” y levantaron, donde estaba la mesa preparada para cuatro. Cuatro copas se alzaron.

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GALERÍA DE HUELLAS

El olvido: sobre algunas huellas que ya no abundan en el paisaje.

Por Pepe Carvalho

A BOCA DE BUZÓN

Voy por la avenida Corrientes y llego a Callao. Algo en la memoria se agita e irrumpe. Algo que reclama una forma que ya no veo. ¿Dónde están los buzones?, ¿los compraron todos?  Objetos dilectos de muchos museos de antigüedades, ya no es posible verlos por las calles de nuestra ciudad. Nuestro carteros traen casi exclusivamente facturas a pagar e intimaciones judiciales. ¿Quién manda cartas por correos? Pocos. Aunque quedan. Los internos en las unidades penitencPEPE1descargaiarias, los románticos del papel vía aérea, lo que prefieren que la letra atraviese un tiempo más largo antes de llegar al remitente.

Es cierto los cambios tecnológicos, el mail, las redes sociales, los celulares abruman con su presencia la realidad del mundo. A tal punto invaden que ya ni asociamos la palabra mail, con el término “correo”. Porque, de verdad, son dos cosas diferentes. El mail no llega a tener la velocidad de intercambio de una conversación, pero está más cerca de una charla que del tiempo más lento de la escritura. En una de sus modalidades, resulta estar un cambio “más abajo” en la palanca de lapep2cs urgencias de comunicación que el chat.

El buzón implicaba un traslado. Salir de interiores. Vestirse, caminar hacia la esquina, ver como la boca se devoraba en su oscuridad el sobre blanco, poner el cuerpo y hasta el beso en la pegatina de la estampilla, imaginar cuántas más cartas habría en ese vientre invisible, especular con el viaje que nuestra letra haría sin nosotros y con el tiempo en que tardaría en llegar.

Dentro del buzón vivía todo un rito, alimento de un enorme imaginario y una gran ilusión expectante.

CANTINAS

¿Qué pasó con  las cantinas de la Boca, tan llenas de agasajos de fin de año, despedidas de solteros, casamientos?  Había en esos espacios un lugar para lo íntimo y lo ruidoso: La tarantela, los acordeones, mucha alegría. Allí, entre sonidos y sabores, se ponía en escena el origen y el crisol de idiomas que, aún mezclaba afluentes italianos, rusos, españoles. Todos irían a confluir al gran océano del “argentino”. Para los cumpleaños infantiles, el pelotero hoy se lleva todos los laureles. Y, detrás de una cortina del barrio de la Boca, aún resiste un eco de cantina encendida en fiesta.

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NAFTALINA

Olía mal, olía horrible. Pero ante la sola amenaza de las polillas, uno era capaz de soportar que la primera puesta de ppepe4ulóver de invierno viniera con ese tufo a veneno, capaz de eliminar al insecto y también al hombre que luciera la prenda. Bolitas, bolitas blancas, apiñadas dentro de una bolsita de nylon. Bolitas que se disponían sobre una canasta de la farmacia, sobre todo, cuando la primavera pisaba los talones de la ciudad, y la gente sentía que las prendas del año pasado debían ser guardadas para el siguiente.

 

TELÉFONOS PÚBLICOS Y COSPELES

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Ayer les presenté a mis hijos la reliquia: un cospel. La escena no fue para nada emotiva. En sus rostros se veía una cierta sensación de engorro, de complicación, de alivio por ser de esta generación a la que le vibra la urgencia ajena en el bolsillo del celular y no tiene necesidad de caminar en busca de un teléfono público, ni de conseguir el cospel que lo habilite a  buscar la voz deseada. Aún subsisten, por acá y por allá, algunas cabinas abandonadas. Ya nadie hace cola a sus puertas. Una silueta, el resto de una silueta pepe6aaún se guarece del frío dentro de una de ella y, aprovecha la excusa de llamar a cualquier para hacer una pausa en el camino. Imagina que afuera, otros cospeles lo urgen a abandonar su sitio, porque no hay quien no tenga una llamada apuradísima que hacer y los celulares aún ni están en camino.

 

MEDIO HUEVO AL BOCHO

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La toca. Los ruleros. La redecilla que cubría la cabeza aumentada en ancho y en altura. El secador enorme, la parte superior de una gran cáscara  de huevo tira aire caliente, debajo de la cual desaparecía el rostro de la vecina. Aun bajo el aparato, la mujer resispepe8tía en abandonar el cotorrerío del resto y levantaba la voz bajo su nave espacial, para no quedarse afuera. La voz salía llena de ecos y deformaciones. Hasta que la peluquera se apiadaba, decía que ya era hora de emerger al aire fresco. Y, entonces, la clienta se sentía renacer, y arremetía con el cotorrerío como si hubiera sido la primera oportunidad de hablar de la primera mujer del mundo.

EL PROGRESO A MENSAJITOS

Llegó el tiempo y dijo: algunas cosas no van más. Llegó una velocidad que no ha mejorado para nada nuestra paz, aunque parece haber contribuido a nuestro bienestar. Tenemos celulares, ya no debemos hacer cola frente a la cabina de teléfono. Ahora nos pueden pisar mientras cruzamos la calle o al manejar, sin ningún problema. No me quejo: estoy en muchos grupos de WhatsApp y jamás me siento sol. Lo que sí ando es un poco aturdido. Extraño el silencio. Ahora entiendo a mi viejo, cuando me contaba acerca del tranvía, acerca de cómo se e ponía el sombrero para ir a todos lados, el tiempo que se tomaba frente al espejo…La frase de la nostalgia no es mi punto. No todo tiempo pasado fue mejor. Pero tampoco lo nuevo es necesariamente una panacea, solo por ser posterior a lo que ya no forma parte del paisaje. Más allá de su bondad, hay sonidos, olores y formas que constituyen nuestra biografía tanto como algunos sucesos. Los objetos llevan nuestras huellas y ellos imprimen la suya en nuestra memoria.

El olvido cincha con el recuerdo. Camino cuatro cuadras más y me tomo un café en el ex bar la Paz: cuántas revoluciones se pensaron y discutieron sobre sus mesas. Ahora es un bar plástico, como el Ramos.  Hay veces que el olvido nos seduce hasta el hastío. Y nos convierte en extraños. Casi sin pasado, en nuestro propio suelo.




LA PLAZA ES NUESTRA

El cuidado del otro: sobre la fuerza de la muchedumbre que toma las riendas de su destino.

Por Pepe Carvalho

GRACIAS, ME CUIDO SOLO

En la movilización de la CGT, el 7 de marzo del 2017, la muchedumbre  sacudió  los presupuestos de lo esperable y terminó por instalar la duda de quién cuida a quién. El pueblo activo pateó el tablero y puso en jaque a la burocracia sindical, que utiliza actualmente una vieja artimaña vandorista. La CGT intentaba seguir sus negociaciones con el gobierno y usar para ello la fuerza de la movilización. La reacción y el descontento pusieron en jaque a los dirigentes sindicales, quienes debieron abandonar precipitadamente el palco, desde donde comandaban el acto. No es fácil recordar un hecho similar en la historia del movimiento obrero y su conducción política. Pero, ¿qué pasó?  Evidentemente, el pueblo resolvió bajo el lema, “gracias, me cuido solo”. El olfato popular no falló: tres días después, la CGT debió cumplir con lo prometido a su base natural y determinó la fecha del paro. Podríamos decir que fue un triunfo de las bases. La memoria sobre determinaciones similares no tiene parangón. Por obligación intelectual, no podemos dejar de recordar la primera de ellas y los elementos que  provocaron su perduración en el tiempo.

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 17 de Octubre de 1945

EL ALUVIÓN ZOOLÓGICO

1.

Si analizamos las grandes movilizaciones obreras, no debemos sucumbir a la intención esquiva de algunos historiadores y sí debemos  recordar la primera y más conmovedora de  las Plazas: la del 17 de octubre de 1945, momento en que el coronel Juan Domingo Perón fue arrestado por quienes temían a su liderazgo de masas, creciente en esos momentos.

 El 17 de Octubre de 1945, como decíamos al principio, los sectores más oligárquicos y conservadores, temerosos de los cambios existentes, para presionar al gobierno del General Farrell detuvieron al Coronel Perón y lo llevaron preso a una cárcel militar en la isla Martín García. Este hecho provocó la movilización de gran cantidad de dirigentes sociales y miembros sindicales. En esa ocasión sobresalió la figura de Eva Perón, compañera- ya mítica- del coronel preso. De manera casi espontánea, comenzó la movilización en las barriadas más populares de la capital y el conurbano. Exigían la libertad del coronel. Así, el centro porteño se vio invadido  por obreros y ciudadanos que vitoreaban al líder detenido. La Plaza rebalsaba de pasiones y las pasiones siempre enervan a los principios higiénicos de la burguesía recalcitrante. Desalojarlos resultó imposible, aunque- ni lo dude, lector-  se intentó: probaron hasta levantar los puentes que separaban  la ciudad capital del conurbano, para evitar la llegada del  “malón” obrero. Ante tan imponente movida, la oligarquía, temerosa por sus privilegios,  llegó a llamar  “el aluvión zoológico” a las masas movilizadas. Pasaban las horas y los manifestantes comenzaron a utilizar el agua de la fuente central de la Plaza de Mayo para “lavarse las patas”, en señal  de que habían llegado para  quedarse, hasta lograr la liberación del líder. Esto se consiguió horas después. Perón fue llevado al hospital militar central del barrio de Palermo. El general Farell, a cargo del ejecutivo, resolvió ir a buscar a Perón y lo invitó para que hablara a la muchedumbre y lograra desmovilizarla. Horas después, el coronel no vaciló y les indicó:

  • ¡A casa!

Intentaba demostrar, la contundencia de su liderazgo, la clara actitud conciliadora y la búsqueda de una alianza de clases. No olvidemos que el contexto histórico estaba impregnado de  los ecos de las revoluciones rusa y china. Las dos, en el marco de la lucha de clases. Su mensaje se dio en ese marco,  la gente respondió. Se fueron a sus casas, a sus lugares de trabajo en las fábricas, a sus pueblos. Todos satisfechos porque se habían cumplido sus deseos. Ese día nació el líder: sería tres veces presidente de la República e incidiría durante más de cincuenta años en el destino del país.

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DE CORONEL, A LÍDER DE MASAS.

Es importante recordar cómo el coronel llegó a semejante liderazgo. Las Fuerzas Armadas estaban fuera de foco con respecto a la realidad nacional y a la europea, que se debatía en una situación social sumamente conflictiva, en un marco de pre guerra mundial. Perón no solo tomó nota de estas situaciones, sino que además se preocupó en analizar los cambios producidos en el marco de la consolidación de la era industrial: los obreros organizados en sindicatos. A su regreso al país, se hizo cargo de la Secretaría de Trabajo y Previsión. Creada a su pedido, la asumió con la clara intención de utilizarla políticamente. Comenzó  por convocar a líderes obreros y a algunos sindicatos  de extracción anarquista y socialistas. También se acercó a los sectores más postergados socialmente. Perón capitalizó los desplazamientos poblacionales de los trabajadores rurales a las ciudades y centros industriales  en busca de bienestar. A esto contribuyó no sólo la llegada de la industria, sino también la pobreza y el olvido en que se encontraban, bajo la explotación sanguinaria de “los señores feudales” terratenientes: Los herederos de los ladrones de la tierra, a sangre y fuego, con Roca y Mitre como ideólogos del genocidio. ( Se sugiere ver el link de la Patagonia Rebelde).

https://www.youtube.com/watch?v=9gxjsv6QcjM

NO PASARÁN

(20 de junio de 1973) Ezeiza demostró que a Perón le tiraba más la derecha que la izquierda. Él mismo designó al Coronel Osinde para organizar y dar seguridad al acto. Osinde era uno de los jefes de la triple A, quien sumado a López Rega completó el arco de la derecha y su mano represora.  Hay que pensar que a Ezeiza fueron cerca de 900.000 personas. El ataque se produjo desde los árboles, con todo tipo de armas. Las columnas de los sectores de izquierda intentaron llegar al frente del palco de Perón; les fue imposible: fueron dispersados a tiros.  Si esto mismo hubiese pasado en la Plaza de Mayo, la masa asustada  hubiera provocado un caos trágico. La idea original era que Ezeiza pasara como una reyerta entre bandos adversos y no como la matanza que fue, donde se cree que murieron 1.000 personas. A tal nivel llegó el descontrol de la derecha, que Perón debió trasladarse hasta una base aeronáutica en el Palomar, al norte de Buenos Aires, y no estar en el acto. Días después, dio una charla por televisión, donde remarcó que su regreso “ no era para enfrentamientos sino unir a los argentinos”, “Vengo descarnado” aclaró.

El Coronel Osinde, como militar,  eligió el lugar más beneficioso para el objetivo oculto de la represión. A mi entender, a un estratega militar como era Perón no se le podía pasar esta conclusión.

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1de MAYO DE 1974: LA PLAZA PARTIDA Y PARTIR DE LA PLAZA

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https://www.youtube.com/watch?v=C40-ChOgaxA

 El 1 de mayo de 1974  resultó una fecha bisagra para muchos de quienes fuimos jóvenes en aquella época. En esa oportunidad, y en un marco de protestas populares contra las designaciones en el gabinete de Perón (López Rega y otros), los sectores más progresistas del peronismo pusieron el grito en la Plaza. El acto trastocó el modo en que  Perón asumía el rol “bajador de línea”  al pueblo. Todo fue organizado en un escenario de aparente normalidad, que incluía números musicales y otras atracciones, en el intento por quitar toda connotación de definiciones políticas. Al comienzo ya, el locutor instaba a la fiesta del trabajo y no del trabajador, un concepto nada peronista. La  masa se dividió celosamente discrepante. A la derecha del palco, Montoneros y la juventud militante. Y, a la izquierda, las 62 Organizaciones y los sindicatos conducidos por la vieja burocracia sindical peronista. Así estaba la cosa cuando, en lugar de aparecer al General a tomar el micrófono, se anunció que hablaría la vicepresidente Isabel Perón. Esto ya produjo la primera división de la concurrencia. La mitad derecha de la Plaza comenzó a repudiar a la anunciada oradora. El repudió creció a medida que su discurso se llenó de alusiones para nada políticas: “lo feliz que me hace estar viendo a los trabajadores contentos en este acto, a la espera de escuchar las palabras rectoras del General Perón”. Arreciaron los silbidos por un lado y su contrapartida, con los aplausos de los representantes de las “62”. El rechazo ganaba, al punto que el presentador del acto apareció a  pedir respeto por el orador, mientras anunciaba la presencia inmediata del General. Los cánticos no cedían: “Qué pasa, qué pasa, General, que está lleno de gorilas el gobierno popular “, “se va acabar la burocracia sindical” y “Perón, Evita la patria socialista”. Perón reaccionó de inmediato: no soportó semejante repudio a su figura y lanzó el ya famoso, “imberbes y estúpidos”. En ese momento, la reivindicación de los dirigentes sindicales en la resistencia peronista era para él más importante que la maravillosa juventud. Su alusión trajo el inmediato “Rucci traidor, saludos a Vandor”, en una clara alusión a los asesinatos de los dos dirigentes  sindicales, aparentemente por la organización Montoneros. El General volvió a insultar y a desconocer a quienes dieron su vida para que Perón volviera. La respuesta no organizada de la masa fue inmediata: giró y dio la espalda a la casa de gobierno. Así, se retiró del acto prácticamente la mitad de la muchedumbre. Fue imponente: más de 50.000 personas se van, sumamente enojadas con su líder,  ahora “descarnado, y no revolucionario”, como el propio Perón lo dijo.

1 de mayo 02 1 de mayo 031 de mayo 0130 de marzo de 1982: NO LLEGAMOS PERO AVANZAMOS

Otro ejemplo de la fuerza  de la masa obrera y popular: El 30 de marzo de 1982, la CGT comandada por Saúl Ubaldini enfrentó a la dictadura militar con un paro y movilización a la plaza de Mayo. Hay que recordar que, durante la dictadura militar, hubo un solo aumento para los trabajadores y fue mínimo. En aquel momento, la conducción de la CGT hizo suyo el clamor popular contra los militares que ya estaban concluyendo la aventura más criminal de la historia sobre el pueblo argentino. El acto fue reprimido de una manera tan brutal que  las columnas obreras y trabajadoras no pudieron llegaron a la Plaza y debieron dispersarse diez cuadras antes.

30 de marzo 01 30 de marzo 02

MULTIPLICAR ES LA TAREA

Cuidar al otro es volverse poderoso, no necesitar ser arriado. Incluso, no necesitar indispensablemente un líder. Aunque existen experiencias revolucionarias contrarias, que reafirman la importancia de los líderes. Lenin, en la revolución bolchevique: Mao, en China: Castro y el Che en Cuba. Sin embargo, no podemos esperar un conductor para cuidarnos. La potencia que somos es algo de lo que ya disponemos. Sólo tenemos que hacerlo accesible a los otros. Y multiplicar…




PATO AL  HORNO

El lado B: Sobre Omar Pastoriza

Por Juan Pepe Carvalho


UN MONUMENTO A LA PELOTA     

Omar Pastoriza nació en Rosario, Santa Fe. Su primera experiencia futbolística fue en PEPE2Macetero con pelota vieja 4Colón, de esta ciudad. Luego pasó a Racing Club: eran los comienzos del equipo de José. Como jugador anduvo por Independiente, donde jugó 184 partidos, que le dieron un saldo de 32 goles y varios títulos ganados a nivel nacional y metropolitano. No se privó tampoco de participar en 18 partidos en la Selección argentina.Esta brillante carrera le dio la posibilidad de jugar en el “Fluminense”, en el “Gremio”, de Brasil, en “El millonario” de Colombia, en El Salvador, en Venezuela y, sobre todo, en Mónaco, ciudad que lo cautivó y a la que siempre estuvo agradecido. Igual que a su profesión:“vivir en un lugar como Mónaco solo fue posible gracias al fútbol. Yo a la pelota de fútbol debo hacerle un monumento”.

Con todo este camino recorrido, en 1976, dio por terminada su carrera de jugador. De inmediato, lo contrataron como técnico de Independiente de Buenos Aires, donde ganó las copas nacionales de1977, 1978 y 1983.

Esta carrera victoriosa lo llevó nuevamente a Colombia, esta vez, como técnico de Independiente de Medellín.En aquella época la gran mayoría de los clubes de fútbol  en Colombia eran manejados por narcos. Esto, en principio, no significó una preocupación para el Pato.


LA OTRA CARA DEL CUCHILLO

El acuerdo con el club incluía una casa para él y su familia. La acción de cederle una vivienda lo hizo vivir una aventura de película. Cuando le mostraron el lugar, redobló la apuesta y pidió otra que era más cara. Es raro el acuerdo. Normalmente, las casas que se ofrecen a los contratados son del club. Pero parece que los usos y costumbres por aquella época eran otros.Así, el presidente del club le advirtió a Pastoriza que la vivienda que él quería no se podía comprar. Pero le ofreció un préstamo de 100.000 dólares para poder comprarla. Se sabe, “ciertas generosidades” tienen su doble filo. Después de un largo tiempo durante el cual el presidente estuvo satisfecho con el rendimiento del equipo, un extraño pedido comenzó a mostrar la otra cara del cuchillo. Y eso no le gustó nada al Pato.


UNA OFERTA DIFÍCIL DE RECHAZAR

Durante una reunión privada, en la casa del presidente del club, acompañados por otras personas, el capo dejó deslizar algo similar a estas palabras:PEPE5descarga

  • Pato, tengo que pedirte un gran favor, este domingo tenemos que perder.

Le aclaró que entendía la dificultad del pedido, le agregó que intentara lograrlo sin que se notara demasiado. Pastoriza entró en un túnel de incomprensión e ira. Lo que le pedían era imposible de cumplir, su equipo siempre salía a ganar. Si les pedía a sus jugadores que fueran para atrás, resultaría terminal.

– “Debemos perder”- replicó el Presidente, como toda respuesta.

– ¨Presidente, haremos todo lo posible, déjeme pensar cómo.Tenemos una semana.”

Inmediatamente, Pastoriza le explicó al cuerpo técnico  las novedades y todos comenzaron a pensar el modo de cumplir  con lo pedido y no morir en el intento.


DOS POR NUEVE NO DA 18

El Pato  tuvo una ocurrencia bastante efectiva y, a la vez,  encubridora. El  que jugaba de 9 era goleador del equipo e infalible frente a los tres palos enemigos. El técnico se reunió con él, le explicó que en el partido que se acercaba habría una defensa muy dura y que él, como protector de su gente, debía cuidar que no lo lastimaran, con el riesgo de dejarlo fuera del campeonato. La decisión era que el 9 jugara de 2 y el 2 de nueve.El equipo contrario no entendería la estrategia, jugarían con la sorpresa a  favor. Cuando el presidente del club se enteró de los cambios, lo felicitó.

-Pato, eres brillante, hombre. Le quitamos ataque a nuestro equipo y le debilitamos la defensa.- pudo haberle dicho.

Al comienzo del partido, el Pato estaba muy nervioso. Así y todo, el primer tiempo terminó bien en relación a los planes. Durante el entretiempo el presidente del equipo fue a charlar con el Pato:

  • Muy bien, te vuelvo a felicitar, hombre. Continuemos así.- Uno pude imaginar la satisfacción del Capo.


EL PLAN CASI PERFECTO

Al inicio del segundo tiempo, las acciones continuaban igual. A los 43 minutos, el número 2 (que habitualmente jugaba de 9) del equipo del Pato despejó una pelota que llegó a los pies del 9 (que habitualmente jugaba de 2), quien tomó la pelota de volea y la coló en el arco contrario.Gol. Gol. Golazo. El Pato no lo podía creer. No pasó mucho tiempo hasta que el Pastoriza fue invitado, cordialmente en principio, a la casa del presidente del club.  La charla pudo ser algo así:

-Pato, ¿qué pasó ?Espero me convenzas.Tengo muchos problemas por este resultado- aseveró el presidente del club, rodeado de sus custodios.

Y el Pato era un muerto que hablaba. Se veía en un cajón lleno de flores enviadas por amigos argentinos. Hasta que el presidente, como quien necesita fuerza porque va a tomar alguna decisión importante, pidió- por ejemplo- un whisky doble. La cosa había salido mal, pero El Pato, después de todo, había demostrado lealtad. Algo le dijo a Pastoriza que salvaba el pellejo.

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LA GUITA, REVISITED

Terminado el contrato, el Pato se volvió a Buenos Aires. Quería olvidar el suceso. Vendió su casa y asumió el importe de la venta como parte de sus remuneraciones.Ya en su país fue contratado por el club de sus amores, Independiente de Avellaneda. Y, por cierto, olvidó. Cuando el pasado ya era no más que una estela lejana, en plena práctica con su nuevo- viejo equipo y al mirar a la tribuna vacía, notó la presencia de dos hombres. Iban vestidos de blanco hasta los zapatos. Un escalofrío recorrió su espalda y rápidamente su pensamiento armó la frase que le revelaba la identidad de tanto blanco: dos  sicarios colombianos. Le comentó su temor a su ayudante de campo y los dos se acercaron al alambre que separaba el campo de juego de la tribuna. Al instante, escuchó a uno de los muchachos que lo llamaba. Seguro le dijo algo así:

-Pato, Pato, ven un minuto.- Una  voz semejante a esta debió de creer que escuchaba Pastoriza.

El tiempo circuló sin transcursos. Lo siguiente fueron un abrazo y estas posibles palabras:

  • Te fuiste de Colombia y te olvidaste de devolver los cien mil que te prestó el jefe. Y, bueno, él nos envió para recuperar el dinero.

Era absurdo apelar a cualquier respuesta. ¿Qué podía decir?: “Con el apuro del viaje, me olvidé”. “Esperame un minuto que te lo traigo” No. Tenía que conseguir el dinero para el otro día. Había tiempo hasta mediodía. Su ayudante de campo  se puso a buscar donaciones de jugadores para llegar a la cifra requerida. Solidariamente, cinco  miembros del mundo- fútbol los sacaron del apuro.

A las 11 de la mañana, Pastoriza se dirigió rápidamente al hotel citado .Al llegar a la habitación, entregó el maletín. Los sicarios debieron abrirlo- y como cuentan todas las películas- debieron tirar el dinero sobre la cama, para contarlo. Después, unos de los mafiosos abrazó al Pato.

-Suerte que hiciste esto Pato- debió rematar.

El Pato llegó al lobby del hotel y se desmayó.


LA SOSPECHA FINAL

Todos los hombres son múltiples. Por alguna estrategia de los “formadores  de famosos”,PEPE1 solemos conocer la parte más brillante de  la carrera de los ídolos. La vida personal de cada quien no tiene por qué corresponder con la necesidad de los fans de idealizar a su gente. Ahora, esto que acabo de contar no se vincula con la vida personal, sino con la estafa a un montón de socios, a un plantel de jugadores que fueron forzados a perder, sólo por un arreglo de capos entre bambalinas. La cosa no debió haber sido sencilla para Pastoriza. Tal vez se quedó pensando: a esos sicarios, ¿los había mandado el jefe o habían venido por las suyas? Uno no puede ser tan ingenuo de pensar que se lleva 100.000 dólares como parte de su sueldo, sin haber confirmado que le corresponden y pensar que, con jefes narcos, la cosa va a pasar sin pena ni gloria. El lado B acecha detrás de toda tranza.




LA BENDICIÓN TATA

El Desaliento: Sobre caudillismos y traiciones.

Por Juan Pepe Carvalho

TE OLVIDASTE LA OLLA A PRESIÓN EN EL FUEGO

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Raúl Capitani.

En sobrevuelo, una visita a la provincia de Catamarca, en 1985, da la imagen de un territorio sometido a una gobernación patriarcal, castradora, modelo típico de caudillismo del inicio de la patria.  Allí resulta normal el sometimiento. Y, por supuesto, cuando se levanta presión sobre los ciudadanos, la olla – más tarde o más temprano- estalla. Por eso, Catamarca es un espacio siempre a punto de explosión, como tantos otros en nuestra patria.

APIO VERDE, MUY VERDE

Era el cumpleaños del gobernador. Corría el año 1985. Un auto me llevó hasta su mansión, con un grupo de militantes políticos. Uno de mis compañeros de excursión me puso al tanto de la historia de Vicente Leónidas Saadi.  Elegido senador en 1946, se desempeñó en ese cargo hasta 1949, año en que llegó a ser gobernador de Catamarca. Sin embargo, Juan Domingo Perón fue derrocado seis después por la autodenominada  Revolución Libertadora. En esos tormentosos días, Leónidas fundó el periódico El Populista, redactado por él y Fermín Chávez. El diario resultó clausurado durante la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu. En dicho régimen, Saadi sufrió una fuerte persecución por sus ideas políticas. Fue reelegido senador en 1973 y se desempeñó hasta la disolución del Senado, en 1976, por el golpe cívico-militar, conocido como Proceso de Reorganización Nacional.

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Raúl Capitani.

Durante la dictadura militar, Saadi supo defender a compañeros  perseguidos. El estudio de abogados de Saadi, en la calle Paraguay al 1500, se convirtió en un lugar de encuentro insoslayable para quienes luchaban por la vigencia de los Derechos Humanos. En 1983, en la interna peronista, Saadi fue candidato a presidente por el lema “Intransigencia y Movilización”, apoyado por Montoneros.

Ya bien informados y luego de un corto viaje por un característico paisaje de la zona, llegamos a la mansión Saadi, donde se realizaría el festejo. En la entrada, el mediodía gris y frío enmarcaba a una fila de habitantes del lugar, a la espera.

– Che, ¿son todos invitados?

Una risotada  fue lo que obtuve como toda respuesta.

– ¿Vienen a saludar al caudillo?, ¿sólo a saludarlo?…

¿Los traía el amor o el temor?  Muchos llevaban de la mano a sus hijos, como si lo que se festejaba hubiera sido el cumpleaños de algún familiar. Y, como el ritual indica, traían con ellos distintos presentes: una gallina, un cabrito, un ternerito, una ovejita. Me impresionó, a mi primera vista, la pobreza de la gente.

– ¿Por qué traen animales y comestibles?

– ¿Sabés qué pasa, Pepe? No le pueden regalar un reloj -dijo mi compañero, con una ironía ácida-. Esos animalitos, para el viejo, son más reconocimiento. Él sabe lo que significa para la gente desprenderse de algo que puede ser comida para su familia. Además, es muy probable que Don Vicente, en los próximos días, ordene hacer una gran comilona e invite a todos con empanadas, vino y cabritos.

SAN LEÓNIDAS

Por fin, el hombre apareció en la puerta, protegido del frío con una capa de lana pura de llama  y un sombrero, clavado hasta las orejas. Una bufanda le cubría el cuello y la boca.  Rodeado por dos hombres que parecían empleados de la casa, avanzó entre la larga fila, como un sacerdote cuya misión fuera repartir bendiciones. La escena era contradictoria. Por lo que se veía, el hombre estaba más para recaudar que para convidar.  A medida que avanzaba, lo único que de verdad distribuía era un toque en la cabeza a los niños, a modo de bendición. A la mejor usanza feudal. Pero toda bendición tiene su precio. Y por eso la gente había llegado con “su diezmo” a cuestas.

DE AMIGUISMOS Y TRAICIONES

Don Vicente Leónidas  Saadi, nacido en el pueblo de Belén, descendiente de  libaneses y digno heredero de la amplia familia de caudillos del interior del país, logró reproducir aquello que de él se esperaba: ser un hábil negociador, que esgrimió desde el amiguismo de un patriarca de comarca hasta la traición. Su accionar político comenzó en el radicalismo. Luego, seducido por la llegada de Perón, se unió a su causa, abrazándola con ímpetu. Ya gobernador, nunca se llevó bien con Eva. Así que El General tomó cartas en el asunto. Primero lo expulsaron del partido y luego su provincia fue intervenida, bajo la acusación de haber instalado un agudo y crudo despotismo, donde no vaciló en atentar contra casi todos los derechos humanos.

DE TAL PALO, TAL ASTILLA

Después de la intervención y teniendo en cuenta la vocación movimientista del peronismo, a Saadi lo echaron del partido, no del peronismo.  Así, el hombre continuó militando en su provincia hasta ser reelegido senador, en 1973. Después de la dictadura, tuvo otra oportunidad para volver al gobierno, en 1987. Como buen caudillo, le cedió la gobernación a su hijo, Ramón Saadi. Cuando Ramón era gobernador, en los primeros días de setiembre de 1996 un hecho policial extremo sacudió a la provincia y al país todo. Durante una fiesta típica de los sectores  privilegiados, un grupo de hijos del poder de la provincia y amigo del gobernador, secuestró, drogó y violó reiteradamente a una adolescente. Este grupo estaba integrado por el hijo del jefe de la policía provincial, Ferreira, por Guillermo Luque- hijo del diputado nacional  por Catamarca-, el hijo del intendente de la capital de la provincia, Jalil y un gil, que no era hijo de nadie, Tula.  María Soledad Morales pertenecía a una familia  modesta. María Soledad apareció asesinada unos días después de la fiesta. El grotesco encubrimiento por parte del gobierno provincial y el poder judicial se regocijaba en conjeturas: que no fue un secuestro, que a la chica le gustaba uno de los participantes de la “reunión  social”, que Soledad era drogadicta, que era prostituta, que junto con una amiga- también presente en esa fiesta- ya habían concurrido a varias reuniones de este tipo. Es decir, todo el típico despliegue para hacer ver que la culpa era de la víctima y no de sus victimarios. Ella vio luz y entró. Murió feliz, estaba disfrutando, decían algunos comentarios en medios de comunicación. El asesinato ocurrió  el 8 de septiembre de 1990 y el juicio a los culpables comenzó siete años después.

ESTALLA LA OLLA

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En recuerdo de María Soledad Morales.

Con el cuerpo de María Soledad recién aparecido y la movilización -que ya se había organizado, mientras la buscaban y mientras la justicia no se decidía a actuar-,  la presión de la olla llegó a su  punto máximo. En las calles de Catamarca y del país ya se comentaba quiénes habían participado de la fiesta asesina. Fueron vanas las versiones que intentaron ensuciar la vida de María Soledad. Una monja, Martha Pelloni, rectora de la escuela donde estudiaba la adolescente de 18 años, asumió la denuncia y llevó la lucha hasta lograr la investigación y la aclaración del asesinato. Las marchas se multiplicaron por todo el país. El manejo del poder real en Catamarca quedaba expuesto. La manipulación de la justicia tocaba un borde. A la  intervención, le siguió la participación de un juez, nombrado por el gobierno nacional, juez penal de la localidad de Mar del Plata, quien logró encontrar a los responsables del asesinato.

MONJA DE ARMAS TOMAR

La fuerte participación popular y la fortaleza de la madre Pelloni lideraron la lucha. Martha Pelloni hasta llegó a ignorar la indicación de sectores de la propia iglesia, que le pedían frenar la “movida”. Las marchas del silencio se multiplicaron por todo el país. La monja pasó a ser una importante dirigente defensora de los derechos humanos.

En esos años, su actividad llegó a tal nivel que el diario Clarín tituló: “La monja sigue marchando”.  Esta situación alarmó al gobierno nacional y al presidente, Carlos Menem. A pesar que Ramón Saadi era un aliado político, Menem debió intervenir el poder judicial primero, luego el parlamento provincial y, por último la provincia. Debía despegarse del tema, visto el fracaso de todas las operaciones por ocultar a los culpables del aberrante crimen. El ex presidente Menem llegó a enviar al ex comisario Luis Patti, condenado por violación a los derechos humanos por crímenes de lesa humanidad. Por una investigación del diario Página 12, se pudo comprobar que uno de los acusados por el crimen, Guillermo Luque, estaba en Buenos Aires, protegido por el ex policía.

También se envió al dirigente político menemista Luis Prol, como interventor federal. Fue con instrucciones bien precisas de ordenar la situación política en la provincia para lograr que el menemismo volviese a triunfar en las siguientes elecciones, superados los desmanejos que reveló el caso María Soledad.

Marcha del silencio por María Soeldad Morales.
Marcha del silencio por María Soeldad Morales.

Como anticipé antes y como es público, la investigación concluyó con cuatro acusados: Luis Tula, Guillermo Luque, el hijo del jefe de la policía catamarqueña, comisario general Ferreira, y un tal Jalil, hijo del intendente de la capital provincial. Por supuesto, en este caso, se llegó a un límite que dio lugar a la desaparición del clan Saadi del poder de la provincia. El propio padre de Guillermo Luque  fue expulsado del Congreso Nacional por una serie de declaraciones públicas sumamente desgraciadas, como “Si mi hijo hubiese matado a María Soledad, su cuerpo no aparecía nunca más”.  Ramón Saadi poco heredó del don de la persistencia en el poder que tenía su padre, Leónidas. Vanos fueron los esfuerzos del menemismo y de Ramón Saadi por intentar volver a ganar la gobernación. Esta fue ganada por un frente político,  formado durante la lucha por el esclarecimiento del caso Soledad. “El Frente cívico y Social” se presentó con Lucía Corpacci, como candidata: militante peronista y sobrina de Don Vicente Saadi. Ella lideró este frente, formado por los sectores progresistas de la provincia,  que se habían caracterizado por su apoyo a la tarea de la monja Pelloni. Esto le valió a Lucía el repudio de los hijos de Saadi, Ramón y Alicia. En 1988 falleció el cacique, el caudillo, el zigzagueante Vicente Leónidas Saadi.

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Raúl Capitani.

¿Cómo serán los cumpleaños de los Saadi sobrevivientes, al día de hoy? ¿Seguirán haciendo cola los ciudadanos frente a la mansión? La mansión está triste, qué tendrá la mansión. Vicente Saadi murió. Ramón pagó por todos. De cualquier modo, Ramón logró llegar a senador, aunque  la senadora Cristina Fernández de Kirchner pidió que no se le aceptara el pliego.

Llego a Catamarca un día igual al de aquel cumpleaños. Frente a la puerta de los Saadi, no hay nadie. Seguro, algunos resabios de caudillismo deben hacer fila por ciertos rincones de la provincia. Pero la lucha popular borró una imagen del paisaje.

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SÍNDROME DE ZAPPING AGUDO

El Hastío: Sobre operaciones mediáticas

Por Juan Pepe Carvalho

El hombre se hastía por pequeño, por mezquino, por pusilánime”
Federico Nietzsche

PLATO DEL DÍA: SAPOS

En mi memoria biográfica, el término se aplicaba a una relación directa con la comida, “tengo ganas de comer hasta el hastío”, “siento un hastío increíble, no quiero tocar ni un bocado por un tiempo”; o, también, “qué hastío este encierro”. Es decir que, en mis recuerdos, la cosa avanza entre la comilona y los callejones sin salidas.pep3

El tiempo transcurre y renueva los hastíos. Lo gastronómico ya está a salvo. Sin embargo, han aparecido nuevas clausuras, muy vinculadas a las digestiones. Se trata del tremendo problema de comer sapos. Si, como dicen los nutricionistas, “somos lo que comemos”, entonces, la posibilidad de eludir a los batracios en la ingesta depende del “dime dónde te informas y te diré que piensas”. El hombre consume información. Engulle como gran devorador y, sin sutilezas, va perdiendo el gusto.

 

UNA PANZADA DE VACÍO

Si comparamos los títulos de la misma noticia entre distintos diarios, veremos que determinado personaje público o popular puede ser un corrupto o un pobre hombre engañado por las circunstancias, según la pluma que lo trace. La muerte de un fiscal puede pasar del suicidio a un asesinato sin pruebas, sin vacilar. Las versiones más desopilantes se escriben con la contundencia de certezas. Los títulos de algunos medios dan por segura una denuncia que aún no fue comprobada ni tratada por un fiscal y, por supuesto, no la vio ningún juez. No importa si, luego, el copete de la misma noticia pone en duda el título o si la nota finalmente lo niega. La lectura satura hasta el agobio. El horizonte de esta información que desinforma no pretende más que una confusión destinada a obturar el juicio crítico. Empuja hasta el tedio en que muchos se dejan más impactar que informar. Las afecciones que lleguen con más fuerzas serán las que se impongan como verdad. No son ideas, son flechas. El que más tiene y el que más tira, funda lo real según sus intereses.

 

MENÚ VIEJO

pepe1pic_dm_rEstas operaciones mediáticas no son nuevas. Hace más de cuarenta años, un suceso político sacudió a la sociedad: “la noche de los bastones largos”.  Se trató, nada más y nada menos, que de la usurpación de la autonomía universitaria por parte de la dictadura militar de Onganía: gobierno de facto que resultó un fuerte precedente del golpe militar del 76. ¿Sabe, usted, estimado lector, cómo titularon los diarios de la época este hecho?:

Las fuerzas de seguridad desalojaron las facultades tomadas por los estudiantes, profesores y ex estudiantes”.

Casualmente, las tomas se hacían para evitar la ruptura de la legalidad y la autonomía universitaria. “La noche de los bastones largos” significó, finalmente, el avasallamiento de la autoridad de las facultades, la destrucción de bibliotecas acusadas de marxistas y la huida, lejos del país, de gran cantidad de científicos.

Ya en la dictadura de Videla y compañía, esta manera de informar tuvo otros ejemplos. El diario de la trompetita informaba:

En un VIOLENTO tiroteo las fuerzas de seguridad abatieron a cinco delincuente subversivos”.

Otro periódico no se quedaba atrás:

Diario noticias:

Aparecieron cinco personas muertas a balazos en el predio de una playa de estacionamiento en San Telmo. Los Muertos son obreros de la Metalúrgica Burato que, desde hace un mes, viene soportando un conflicto sindical”. Pero no fue un enfrentamiento armado y en esa época existieron mil casos. Objetivo: confundir, engañar.

Hacía una semana, los familiares habían denunciado la desaparición de las víctimas, luego de salir de sus trabajos. Jamás los volvieron a ver. Los cuerpos aparecieron fusilados contra un paredón.

 

 

PLATO PRINCIPAL Y POSTRE, HASTA VOMITAR

Nisman, los Kirchner, el tarifazo, crisis energética, “sí, se puede”, hastiarte hastapep4lautaro Lozzia1p
morir, se puede. ¿te gusta el anís? Tomate medio litro de anís, refugiados, bombas en plena ciudad, un número de muertos cuyos ceros se pierden entre dos toques al botón del control remoto, Del Potro y la garra, fuerte litigio por la separación de bienes de una diva decadente, Pokemon Go avanza, una inundación en algún lugar del mundo, el mapa de la nación se desdibuja, el planisferio también, Pokemon 20; quien lo persigue, cero, cerraron el Bingo de Flores, liberaron a Belén, Milagro Sala sigue presa, Milagro Sala sigue presa, Milagro Sala sigue presa.

 

LA SOBREMESA

Como para muestra basta un botón, dejemos que hablen las imágenes. Veamos cómo informó Clarín y cómo Página 12, acerca de la represión a los jubilados. Nada más les sugiero poner atención en la foto elegida por cada matutino. En el caso de Clarín, la foto parece destacar la actitud ofensiva y casi patotera de la jubilada.

tapa clarin

 

En cambio, Página 12 informa se la muestra defendiéndose de los escudos policiales.

nota pagina

Agentes de la Policía Federal y la Prefectura avanzaron con carros hidrantes contra un grupo de integrantes del Movimiento Independiente de Jubilados y de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) que marchaban sobre el Puente Pueyrredón, en reclamo de un incremento en los haberes mayor al 14,6 dispuesto por el gobierno de Mauricio Macri.”


TIRO AL BLANCO

Hastiado, desesperado, angustiado. Llego a casa luego de una jornada de flechazospepe2a contradictorios que me usan de blanco y pretenden dejarme en blanco. Prendo la TV, intento cambiar mi humor, ¿y qué veo?: las noticias de un canal, que es del mismo dueño del diario que me confunde. Cambio. Llega el turno del fútbol. Dentro de poco, mucha gente será internada con “síndrome del zapping agudo”. ¿Zafaré? Clavo en un partido. Ninguno de los equipos que juegan es mi preferido. Pero sigo a la pelota en una especie de ping pong mental, con la sola idea de bajar mi nivel de hastío. Algo me inquieta. Es un recuerdo. Hasta hace poco, el fútbol era gratis, ahora el mismo dueño del diario y de la tv que intenta venderme sapos se apoderó de las trasmisiones del deporte más popular del país. Es decir, si quiero evitar el bombardeo de noticias, tengo que pagar. El hartazgo y el tedio patean penales en mis venas y arterias. Intento el último recurso mediático, también entro a las redes sociales y paso a ser un periodista más que llena los portales con ideas y propuestas. Y, también hastiado de tanta mediocridad, el último eslabón termina proponiendo y haciendo suya la propuesta de los medios controlados. En este contexto, la opción más inteligente es ir hacia la biblioteca y dejar que Cortázar y su pluma iluminen un poco los huecos oscuros de la realidad mediática.




PRESENTE

Por Juan Pepe Carvalho

La Celebración: Sobre las vidas breves.

GRIS CIELO MEZCLADO CON SOL

El dolor y el silencio se colaron aquella mañana de julio. Familiares, vecinos y amigos recorrieron la distancia desde el portón del cementerio hasta la zona de cremación. Todos acompañaron el cuerpito sin vida de la niña hasta el final. Silvia y José, diez años en pareja, hasta unos días antes, disfrutaban de una hija hermosa de dos años y medio. Sus rulos rubios y sus ojos gris cielo mezclado con sol eran admirados por todos. Pero los nubarrones le ganaron a la luz y, por la noche, avanzó la fiebre, en primer lugar.

-Señora, vamos a internarla, el cuadro es muy grave. Póngala sobre su pecho.

 

02.All-That-I-Can-Hardly-Take_2010_18x24_23.5x29-940x650-1100x800-1024x744El cuerpito quemaba en fiebres toda la futura vida de Silvia. Luego de un combate en terapia intensiva del Hospital  Italiano, los ojos color cielo mezclado con sol no volvieron a abrirse. La tormenta fue tan feroz que aún hoy deben quedar, suspendidos en el aire del crematorio, ecos de la voz abuela, que reclamaba una sustitución: que la naturaleza cumpliera con el orden de las partidas, que se la llevaran a ella antes que a la nieta.

Pero la naturaleza es terca y no admite reclamos.

AÚN HUBO CIELOS EN LOS DESPUESES (Toma 1)

-Qué celebración la de los vecinos nuevos, Catalina.

-¿Qué festejan?

-No sé, Pedro. La señora estaba embarazada y creo que tenía fecha de parto para ayer.

LARGO Y ESCABROSO CAMINO

07.Forgetting_-1997_30x34_37x40-1100x1100-1024x1024  La meningitis no perdonó. La enfermedad apareció como una furia que no se detuvo hasta saciarse con la pequeña presa. La furia ahuecó el tiempo y lo colmó de garras. Allí se cortó la línea de la cronología. Los antes, color gris cielo mezclado con nubes; los más tardes, colmados de callejones sin salida, donde a Silvia se le ahuecaba la vida sin ver nunca el fondo y a José se le curvaba el dolor entre las palabras y las maldiciones.

NOSOTROS Y LOS OTROS

Los vecinos comenzaron a deambular sus comentarios. “Era tan linda y buena, que dios la quería con él”.  Alguien tuvo la ocurrencia de pedir una misa por el descanso en paz de la niña. José fue terminante en negativas, al comienzo. Pero cedió en la inminencia de la fecha. Acompañó a Silvia a la iglesia. El costado compañero del amor lo hizo avanzar, aunque algo dentro de él se sublevaba y lo acusaba de hipocresía. El cura no podía encontrar palabras para aliviar el momento y no las encontró.

Hooper y magrittePara ese entonces, todas las ceremonias estaban desplegadas. Cremación, misa, decires del vecindario. Sólo quedaba la terrible vuelta a casa, el rumor desde las paredes de la habitación fría: los dibujos, los juguetes, las fotos.

AÚN HUBO CIELOS EN LOS DESPUESES (TOMA 2)

Con la mudanza, llegó el juramento de la pareja: volver a apostar a la vida. Un mes después, la cocina fue la antesala de la celebración de la vida sobre la muerte.  Se convocó a los más íntimos y se retuvo el motivo del encuentro, dentro de un cielo color misterio, hasta el último minuto. Facundo prepoteaba en el vientre de Silvia. Nadie fue tan ingenuo como para creer en sustituciones.  No se trataba de uno por otro, se trataba de un nuevo cielo que se afirmaba sin resentimiento ni venganza. Una acción, no una reacción.

“La Vittoria” (1939) de René MagritteQUIERO RE-TRUCO

El niño en el vientre era una de las puertas que se abrían. Después, vendrían otras. La llegada de Facundo, repito, sin sustituciones, le restituyó a la pareja la potencia de vivir. Se podía. Y había que homenajear la corta vida de la niña, porque la extensión no va en desmedro de la fuerza vital. Vivió. Poco. Pero ese poco tiempo también se celebrará por siempre. Un modo de darle presencia es convocar esa fuerza romántica y heroica, que se atreve a desafiar la angustia de la muerte; que desaloja a la muerte del espacio del cuerpo del vivo y grita, “quiero re truco”, hacia adelante. Celebrar, entonces, no es nada parecido a festejar. Celebrar es apretar los puños y decir: en cada acto de los vivos están presentes los ausentes. Nada más presente que la ausencia.

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PARTIDOS DE RAIZ

Por Juan Pepe Carvalho

Desamor: sobre amantes  de la patria y sobre los otros.

LA PACHA, LA MAMA

Los amantes, la danza de los planetas alrededor de su astro madre, el suelo y la planta del pie que lo anda, lo baila y lo honra; o el pie que lo acecha, lo agrieta y lo invade. La tierra madre, como la lengua madre, es casi un órgano vital.  Allí late el eco en forma de memorias y filiaciones. Los antepasados y los hijos por venir son la sal y la sangre del territorio propio. A la tierra con raíz la defienden los muertos y los vivos. Desde las tribus hasta hoy, la historia significa y resignifca la palabra patria. Veamos qué de particular hay, raíz adentro de la nuestra, sobre todo, en el armado y construcción de nuestro espacio. Cuando aquí hablamos de patria no queremos hablar de la República, ni de nación. Cuando hablamos de patria, hablamos de pueblo y no de meros ciudadanos o habitantes, ni de “la gente”, como suelen calificar, a golpe de eufemismo, algunos politequeros de moda. Pueblo es el grupo de hombres que transpira su propia subsistencia y, en ella, se juega la propia y la de los otros, y que defendió su tierra  y no su patrimonio personal.

PUEBLO ADENTRO, PUEBLO AFUERA

Nuestra historia tuvo hombres de coraje que pensaron la patria con el pueblo adentro y otros- generalmente ciudadanos con buen pasar económico y de un conservador pasar en pepe1imagesel pensamiento- quienes,  travestidos como revolucionarios, intentaron un territorio que dejaba el pueblo afuera.  Esta dicotomía permanece aún hoy entre nuestros conciudadanos.

Bernardo, 84 años, oriundo de Chaco, dice: en el campo, el cultivo nos sirve para cubrir nuestras necesidades. Cultivamos  maíz, papa, cebolla. Algo vendemos y algo consumimos. Amamos esta tierra. No le tenemos miedo al puma porque él no  quiere atacarnos,  prefiere animales chicos. El puma es una animal tan noble, que hasta podríamos comer su carne. Pero no. Está en extinción. Y lo cuidamos porque él es pueblo como nosotros.

Miguel, chaqueño de 60 años, a su vez relata: Yo invierto en tierras. Aquí talamos y plantamos soja, es un gran negocio. Vendemos a Chicago a 300 dólares la tonelada. Para eso quiero la tierra. No me importan el puma ni los animales chicos o grandes. Vos imagínate, yo con esos dólares ya me compré un departamento en Miami y me sobra para un auto de alta gama aquí en Argentina.

La patria de Bernardo y la de Miguel colisionan. Pero este choque viene de lejos. Guiadapepe2LUCHA DE CLASES 1 un poco por Felipe Pigna, esta nota intenta poner en letra los hechos- las prácticas- de distintos hombres y mujeres de nuestra historia.

 

 

 

UN ÉXODO DE LUJO VERSUS LA INMIGRACIÓN CALIFICADA

Belgrano, el abogado, le dio la mano al pueblo. Se acercó a mestizos, a morenos y a criollos y les propuso su estrategia para el norte del país. Las tropas españolas tenían todas las de ganar en esa zona. La táctica fue: simular un abandono de la tierra y dejarlos venir. Pero, claro, allí no encontraron provisiones. Porque el pueblo no abandona la tierra. La dejó como un plan para luego recuperarla. Y, en parte se la llevó a cuestas en forma de animales, víveres, cacharros. La pacha mama los siguió entre los objetos que cargaban. El éxodo jujeño tuvo la impronta morenista. Y también fue sobrevolado por la peregrina idea de Belgrano de expropiar para los pobres toda tierra que estuviera sin dueño.

En la antípodas, está “el maestro de los maestros”: Domingo- pero Faustino- Sarmiento: este “gran hombre” sentía una aversión bastante curiosa por los pueblos originarios. A veces se le notaba en frases como “promover la inmigración calificada”. Es decir, nada de inmigrantes pobres, ni judíos ni rusos. Que viniera la “intelligenzia” parisina e inglesa. Para él, el gaucho era un vago al que se debía civilizar. A diferencia de Belgrano, jamás tuvo contacto con el pueblo, ni hubiera aceptado luchar mano a mano con él.

SEAMOS LIBRES, LO DEMÁS NO IMPORTA NADA

Si aún se escucha el eco de la frase del General San Martín, también resuenan todavía los estertores de Mitre al defender el centralismo porteño. Por ahí se oye el zumbido de la guadaña: es el general Roca. A su modo, limpia el territorio, sin negociación posible para los pueblos originarios. Después sonaron- y aún suenan- las botas de  Onganía, de Videla y de Lanusse. Tres canallas que no tuvieron problemas en unir los destinos del pueblo argentino a los intereses y planes de potencias imperialistas. Pero vamos de a uno.

DE SAAVEDRA A MITRE: MISMA CANTINELA

Al comienzo de lo que luego sería nuestra patria, se consolida el ideario de los ciudadanos  que vivían en Buenos Aires. El puerto y los ingresos aduaneros dieron los contornos de estos hombres. Como si Buenos Aires sola hubiera sido un país, comenzaron a negociar una semi- independencia, que ni se inclinaba a cortar lazos con “la madre patria” ni pretendía repartir el bienestar a lo largo del que ya llamaban “el resto del territorio” o “la Confederación de las Provincias”. De Saavedra hasta Mitre: la misma cantinela.

CENTRALISMO VESTIDO DE MATANZA

Roca  y su eufemismo “campaña al desierto” intentan desenraizar de la tierra hasta la lengua madre.  Detrás de la espada que degollaba indios, estaban los sectores oligárquicos, que se restregaban las manos de solo imaginar  la rentabilidad de esas tierras, cuyo olor a pep4imagessangre se sentían dispuestos a soportar, en pos del beneficio económico. El primer genocida de la patria tenía el signo pesos en el filo  de sus armas de muerte.

 

 

CORTAR LA HISTORIA

El ejército, bajo órdenes solapadas- y no tanto- de la oligarquía agrícola ganadera, comandó el inicio de una serie de interrupciones de los procesos democráticos. Eso fue, por 1930, con la sublevación del General Uriburu – al comando del Colegio Militar- contra Irigoyen, el radical dos veces presidente. Esta serie de cortes continuó- entre otros- con el golpe  de Onganía, en 1963, contra otro presidente radical, Arturo Illia. Esta vez el objetivo era seguir órdenes del imperio norteamericano, enfrascado por entonces en su Guerra Fría y en el enfrentamiento militar en Vietnam, quepep3control-social culminó -años después- con una derrota humillante. Este hecho provoco que EEUU, en su versión más imperialista, resolviera no “jugar” su ejército en contiendas directas, por temor a debilitarse con esa dispersión de fuerzas por el mundo. ¿Recuerdan la frase de El Che, se debía “generar uno y mil Vietnams”? Era una reacción a esto.

Pero volvamos a  Onganía, quien abiertamente apoyó la propuesta norteamericana. Por aquellas épocas,  EEUU ya había creado la denominada  “Escuela de las Américas”, lugar obligatorio para la capacitación  en la ideología y las prácticas de la seguridad interior, de los militares latinoamericanos. Política nefasta que pisó su fuerte desamor en nuestra patria, hasta la guerra de Malvinas. Allí, otro corte. Esta vez, de mangas: EEUU  apoyó a Inglaterra.

PATIO TRASERO, LAS PELOTAS.

En ese marco, sumado al de la Guerra fría, los EEUU desarrollaron la teoría de la seguridad interior, que no era otra cosa que controlar las fuerzas armadas de Latinoamérica, con ejércitos de esos países utilizados como fuerzas propias. De esa manera, aún controlan “su patio trasero”. Para adscribir a esta teoría, la Argentina  proporcionó a sus militares. Por esos momentos,  la conducción política era de Illia y el General Calcaño estaba en el ejército. Con estos atisbos se comenzaba a gestar lo que luego se llamaría  la “Trilateral Comission”, responsable de la tan mentada  globalización  económica y financiera. El principal ideólogo de la comisión fue el multimillonario norteamericano, David Rockefeller,  entre otros millonarios de EEUU. Trabajaron conjuntamente con empresarios alemanes y japoneses y, así, definieron que  el verdadero poder en el mundo era el dinero y que ellos debían unirse para ejercer el poder real, por encima de los gobiernos elegidos democráticamente en los distintos países del mundo. Entre estos “bebés de pecho” no faltó Kissinger.

LA GUITA ES MÍA, MÍA, MÍApepe61

En los años 90, vista la necesidad que tenían para lograr sus objetivos, los sectores económicos y financieros dominantes utilizaron internet como herramienta para concretar las metas de la llamada “globalización”. De ese modo, dejaron “al resto del mundo” como proveedor de materias primas, desalentaron con sus medidas el desarrollo de la industria en lugares que no fueran “centrales” y administraron las riquezas  de acuerdo a rentabilidades sólo convenientes para ellos. Uno de estos ecos, llega hasta nuestros días, con la votación conjunta de Japón, EEUU, Israel y Alemania, en relación a los fondos buitres. Por supuesto, votaron en contra nuestra.

 

 

 




LA DIFERENCIA ENTRE UN REVOLUCIONARIO Y UN OPORTUNISTA

Por Pepe Carvalho

Los anormales: Sobre Mariano Moreno

pepe44ddc0de87d3f0Mariano Moreno, el primer desaparecido”: esta aseveración es de tal gravedad, que nos obliga a una revisión. Si algo no se disimulaba en la Primera Junta de gobierno era el enfrentamiento entre las ideas progresistas de Moreno y el conservadurismo del grupo saavedrista. El pensamiento morenista traía novedades de Francia: Rousseau, Montesquieu, el romanticismo y la democracia vivían en él. En la Junta ya no había espacio para que este hombre pudiera pensar y actuar sin ahogos. Moreno renunció. Y a veces renunciar es solo el comienzo de la historia.

VAMOS DE PASEO EN UN BARCO FEO

Poco tiempo después de su renuncia, las actas indican que la Junta de Gobierno resolvió enviarlo a Inglaterra para gestionar la compra de armamento. Para ello embarcó al hombre en un navío inglés. Lo que llama la atención es que, quince días después, la misma Junta eligió a otro candidato con el objetivo de gestionar la misma compra de armas en Inglaterra. Entonces, ¿para qué lo habían “despachado”?

“Casualmente”, Moreno se enfermó en alta mar y debió ser atendido por el capitán del barco. Se dice que fue envenenado con un supuesto remedio: un atentado con el claro sello de la Junta de gobierno. En altamar, a la deriva, como se solía hacer con los locos en la Edad Media, desaparece del mapa uno de los hombres de pensamiento más audaz de su época. Para darse una idea de lo audaz que era este señor, estimado lector, tenga en cuenta que- hasta hoy en día- cuando se intenta recordarlo con un feriado, las resistencias saltan por derecha, como niños en pelotero. Esta inocencia de Moreno se contrarrestaba con la detallada claridad del accionar que debería tener la Junta de gobierno para consolidar la revolución y la independencia de España, detallada en el Plan de operaciones. Estas diferencias de Saavedra y Moreno, marcaron sucesivamente el armado político de la patria hasta nuestros días.

TANTA AGUA PARA TANTO FUEGO

Saavedra, enemigo público de Moreno, aseveró que “se necesitaba tanta agua para apagar tanto fuego” y, de esa manera, se auto inculpó.

¿Pero quién era Moreno?, ¿qué pensaba?, ¿quiénes eran sus enemigos y por qué lo querían muerto? Moreno era hijo de un funcionario español en Buenos Aires. Un funcionario de segundo nivel. Su madre era una de las pocas pepe1descargamujeres que sabían leer y escribir en la ciudad. La educación de Moreno estuvo limitada por las escasas posibilidades económicas de su familia: la escuela del Rey y el Colegio de San Carlos sólo lo admitieron como oyente. Sin embargo, siempre hay alguien para tirarle una manito a quien lo merece: Fray Cayetano Rodríguez, uno de los maestros de Moreno, le abrió la biblioteca de su convento. Su aspiración a seguir estudios en la Universidad de Chuquisaca se vio postergada hasta que su padre pudo reunir el dinero necesario. Finalmente, en noviembre de 1799, Moreno llevó sus 21 años, con rumbo norte. Como ya dije, el romanticismo francés y también el ideario de la Revolución Francesa viajaron con él. Dos meses y medio tardó su viaje. De yapa, enfermo, debió quedar varado quince días en Córdoba. Cuando arribó a Chuquisaca, no le aflojó a los libros ni un minuto: se doctoró en abogacía y también en teología, como pretendía su padre.

pep2NOS SOLO DE LIBROS VIVE EL HOMBRE

En Chuquisaca, también lo esperaba el amor. Allí conoció a Guadalupe Cuenca, una niña de 14 años, con quien tiempo después se casó. Gracias al casorio, ella abandonó la idea de hacerse monja y él, de zambullirse de lleno en los hábitos del catolicismo. Con la alianza puesta, Moreno y Guadalupe se trasladaron a Buenos Aires, donde él comenzó su militancia política por la independencia de la patria.

 

EL NACIMIENTO DE “LA GRIETA”

En las páginas de su famoso “Plan de operaciones”, Moreno marca claramente su vocación revolucionaria. Destaca el llamado urgente a los pueblos del Virreinato, para que enviaran representantes a un Congreso general, que estableciera un gobierno definitivo. Conociéndose ya que el rey de España estaba fuera del trono, detenido por Napoleón, la posición del Virrey Cisneros flaqueaba por estas tierras y daba una chance a los independentistas. No obstante, siempre hay quienes quieren escupir el guiso: los saavedristas, partidarios de que Cisneros continuara en su cargo, defensores de un co- gobierno con Esppep5GUADALUPECaña. Nada de independencia plena, que soltar a la “mamá –patria” te puede hacer crecer indebidamente. En esta puja, el “Plan de operaciones” era un texto caliente: la estrategia política para unir a los núcleos de patriotas dispersos por todo el Virreinato. En esto coincidían Moreno, Belgrano y San Martín: una nación libre, participativa y democrática. En su texto Moreno habla, sin tapujos: “hay que avanzar en definiciones y métodos y aun cortar cabezas y verter sangre en pos de los objetivos revolucionarios”. Pero no sólo de sangre se ocupa Moreno, también indica tácticas para tratar con el invasor. “El Plan de operaciones” detalla cómo contrarrestar los informes del enemigo: fingir lealtad a Fernando VII para ganar tiempo. A su vez, estudia la conducta a seguir con Portugal e Inglaterra: garantizar la neutralidad o el apoyo de la potencia británica y estimular la sublevación del sur del Brasil para unir ese reclamo al de las Provincias Unidas del Río del Plata. Y, en cuanto a políticas internas, Moreno insiste en favorecer el aumento de los fondos públicos para los gastos de la guerra y para crear fábricas e ingenios, en fortalecer la navegación y en estimular la industria en general. El fin último: conseguir la independencia absoluta. Si algo lo exasperaba a este revolucionario eran los tibios: “los silenciosos, espectadores o neutrales, en términos del “Plan”, son verdaderos egoístas”

pepe3descargaMientras tanto, Saavedra soñaba con consolidarse como futuro virrey. Moreno y sus compañeros- Castelli, French y Berutti- ya habían tenido su papel destacado en las jornadas de mayo de 1810, cuando comenzaron con la organización del proceso revolucionario. La “grieta” es, entonces, más vieja de lo que uno imagina. La grieta es la diferencia entre Moreno y Saavedra, entre un revolucionario y un oportunista.

La lucha entre saavedristas y morenistas termina con el alejamiento de Moreno de la Junta, quien prefirió combatir con la escritura y se hizo cargo de la dirección del periódico “La Gaceta de Buenos Aires”, órgano del gobierno patrio. En este marco, lo designan representante de la Junta para la compra de armas en Inglaterra.

Así sellan su muerte en alta mar.

Esta nota va de la muerte de Moreno a la muerte de Moreno. En el medio, nace una puja que aún hoy subiste, casi con las mismas características. Y no sólo eso permanece: cualquier tentativa genuinamente revolucionaria, es decir, una que pruebe cambiar la vida desde sus fundamentos, ha sido y siempre será una anormalidad. Por definición, la revolución ataca a la norma anquilosada, denuncia la vejez de determinadas leyes. Y, cuando el revolucionario lo es de verdad, no viene solo a romper. Propone otras normas, siempre en estado de revisión y relectura; normas que alcancen, con sus beneficios y sus regulaciones, a la mayor población posible. Con la gente adentro, como dice “ella”.

 

 




EL TRIUNFO DE VANDOR HASTA EN LA ALCOBA

Por Pepe Carvalho

La Persistencia: Sobre el vandorismo

EL PAN – VANDORISMO

Dice Wikipedia:

“El vandorismo negaba la defensa sindical a cualquier trabajador que no respondiera a sus intereses. Esos eran marcados como infiltrados, zurdos, comunistas – lo fueran o no -. Tales denuncias, en ciertos momentos, significaron unaPEPE5images delación que costó la vida social o física a muchos compañeros. El “vandorismo” es una forma de la corrupción burocrática – grave – . De él, muchas veces se dijo que sólo perseguía la permanencia y la acumulación de riquezas de un grupo de dirigentes. Sin embargo, aunque nunca expresada explícitamente, el vandorismo tenía una clara idea política. Esa se sostenía en el convencimiento de que los militares nunca iban a abandonar el poder y, por lo tanto, la estrategia era la de dar su propio golpe de estado. Por eso, no creían en el retorno de Perón. La herramienta táctica en la que se basaban era la huelga general a los gobiernos civiles“

Yo no estoy muy de acuerdo con esta definición. El asunto no puede ser encarado de manera tan general, ni restringido- de manera tan particular- a su relación con el peronismo. Vandoristas hay en todos lados.

 

EN EL PRINCIPIO FUE VANDOR

El ex cabo de la armada, Augusto Timoteo Vandor , ya en la vida civil, comenzó a trabajar en “la  Phillips”, una gran fábrica metalúrgica. Rápidamente, descubrió la posibilidad de inmiscuirse en la carrera sindical. Primero, como delegado de base y, luego, bien adentro del sindicato, donde descubrió  una veta económica para resolver su vida. Como todo buen entendedor del asunto, comprendió que debía comenzar su militancia en el peronismo, un paso  básico para escalar en el sindicato. Con el tiempo- buen trepador- llegó a la conducción. Eso fue durante el segundo gobierno de Perón.  Vandor siguió acumulando poder y andaba con las manos llenas, cuando llegó la dictadura. Eran los tiempos de Onganía, quien fue uno de los primeros militares que pretendió  ser continuación de Perón y, por lo tanto, heredar el aparato.  Una anécdota de sus inicios en la conducción sindical lo pinta claramente como un hábil negociador. Vamos por ella.

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ESO DIJE YO

Durante una gran asamblea de trabajadores metalúrgicos, se debía decidir sobre una propuesta patronal para terminar con la huelga.PEPE6descarga Vandor se había reunido con la patronal y había acordado y consensuado levantar el paro. Previamente, era necesario cumplir con lo que- para él -era una formalidad: la aprobación por las bases del acuerdo. “EL lobo”, tal  su apodo, se puso al frente de una bulliciosa  y ruidosa asamblea. Sus primeras palabras fueron:

-“Compañeros: vengo de reunirme con la patronal y me han hecho una propuesta”.

Levantó  una hoja de papel y la leyó. La gran mayoría de la gente gritó:

-“No, noo”.

El ensordecedor  “no” provocó en Vandor una inmediata reacción:

– “Eso dije yo: no, no”- Sin que se le moviera un pelo, lo dijo. Como si él no hubiera convalidado el acuerdo con la patronal. Y, a la vista de todos y ante el asombro de sus compañeros de conducción del sindicato, rompió el escrito con la propuesta. Inmediatamente, los presentes  lo rodearon, porque querían saber cómo seguir. El Lobo, con una sonrisa esplendorosa, les dijo:

– “Hicimos todo lo posible, la patronal deberá cambiar la propuesta, che”.

Esta anécdota se convertirá en la base de sustentación de la burocracia sindical futura: la mentira hipócrita.

HOMBRE DE ARMAS TOMAR

En su carrera al secretariado general de la UOM, Vandor  tropezó con otro grueso dirigente, el secretario general adjunto  de la UOM y jefe de la también poderosa UOM Avellaneda, Rosendo García. Estos se encontraron, junto a otros dirigentes políticos, en la PEPE7imagesconfitería bar “La Real”. A Vandor lo acompañaban sus custodios; a Rosendo, dirigentes políticos relacionados con el peronismo revolucionario.  Rosendo  era candidato a gobernador de Buenos Aires por ese sector político. De pronto, desde la mesa de Vandor, hubo varios disparos hacia la de Rosendo y sus compañeros. El resultado del tiroteo fueron tres muertos, entre ellos, Rosendo y  otros dos dirigentes políticos. Nunca se vinculó judicialmente la muerte de Rosendo con el crecimiento de la carrera  sindical de El Lobo. Sí sobrevoló la pregunta  “Quién mató a Rosendo”, como bien lo muestra el libro de Walsh, del mismo nombre. Pero está claro: los asesinatos de “la Real” ayudaron a la llegada al poder sindical de Vandor  y al debilitamiento del ala revolucionaria de izquierda del peronismo. Sin la presencia en el país de Perón (por aquel momento, el General intentaba manejar el peronismo desde España),  Vandor lanzó el peronismo sin Perón. Allí fue, como decía esta nota al principio, que El Lobo comenzó un acercamiento a la dictadura militar. Ya sin escamoteos, su vida se dio en el marco de las grandes traiciones a los trabajadores y a su grupo político.

EN SU PROPIA LEY

Corría el año 1969. Ese día, Vandor estaba, como desde hacía tiempo, repantigado en su espacio pepewalshsindical. No podía imaginar la trampa que le tendería el destino, allí, es su propio territorio. ¿No podía imaginar? Esas son las paradojas del poder mafioso. Quien lo ejerce nunca imagina que caminará sobre sus propias minas. Cómo podría, de otro modo, llevar adelante el “eso dije yo” a través de los días, los meses y los años.

Pero sucedió. Y, en la sede nacional de la UOM, un grupo armado asumió el riesgo: lo mató al Lobo de cinco tiros. Siempre se buscó a los responsables. La preguntas que restan contestar son: ¿Fue en venganza por la muerte de Rosendo?, ¿por la traición a Perón?, ¿por la constante traición a los trabajadores?, ¿ fue por todas las causas anteriores juntas?

¿LOBO, ESTÁ?: LOS HEREDEROS

La característica más clara que identificó la práctica vandorista como base de la burocracia sindical  ha tenido continuadores muy reconocidos: José Ignacio Rucci, José Alonso, Saúl  Ubaldini, Luis Barrionuevo, Lorenzo Miguel, José Pedraza, Hugo Moyano.

La práctica burocrática no es patrimonio del peronismo. Indudablemente, la posibilidad de perpetuarse en el poder ha sido una tentación que también involucró a dirigentes de la izquierda contestataria como a Pablo Micheli, de la CTA autónoma.  autónoma. En general, podríamos decir que esa práctica mentirosa e hipócrita ha calado, incluso, en el resto de la sociedad. Nunca faltan quienes usan el “ESO DIJE YO” como práctica asidua. Cada uno de ellos sería  una especie de “Vandor de alcoba”.

 

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CARNADA DE LIBERTAD

Por Pepe Carvalho.

El abuso: Sobre la fuga

SECUENCIAS

La caña de pescar se mete en todos los ámbitos. Fingir dejar ser para atrapar con más eficiencia. El libre mercado queda absuelto de intervencionismos para que el capital domine mejor el mundo. La madre le ofrece al niño que elija con libertad su futuro, mientras se lo pauta estrictamente con escuelas privadas y bajadas de línea de todo tipo. La mujer, esa que usted siempre admiró por lo libre- porque lleva una relación absolutamente decontracté con su marido- esa, esa tan free, no le pregunta, no le controla nada, lo deja hacer. Mientras tanto, mientras él cree que fuga, ella hace lo suyo. Y, claro, se encarga de que él se entere de todo lo que desplegó mientras el tipo se creía un libre pajarito. ¿La quiere al revés? Ese amigo suyo que se jacta de que la quiere a la gorda porque con ella siente libre…. él sabe, ella sabe. Los dos simulan que fugan. Y están cada vez más entrampados.

 

UN PIBE CUALQUIERA

“Anda, rájate rápido, pibe, tenés un minuto para no ir en cana. Ahora, corre.”

Y el pibe corrió desesperadamente 30 metros. Logró alejarse de la camioneta utilizada por la brigada policial. La lluvia de balas no tardó en alcanzarlo. Los policías se acercaron al cuerpo sin vida de Tito.

Le pusieron una pistola en su mano.

Pidieron una ambulancia.

LUCIANO,UN PIBE COMO TANTOS OTROS.

-Ah, ¿no querés trabajar para nosotros? Corré. Si cruzas la General Paz, con 200 autos por minuto en cuarenta metros y llegas vivo, tenés la libertad.

Murió, como NN. Su familia logró encontrarlo muchos años después.

 

LA MISMA PELI, RELOADED

Yo esta película ya la vi:

Y sí. Se llama “Aplicación de ley de fugas”. En realidad decir “se llama” es una exageración, ya que se trata de una ley no escrita e imposible de encontrar en los manuales de las policías del mundo entero. Sin embargo, no existe lugar donde no se haya aplicado. Se sabe: el abuso de autoridad ilegal es una institución universal.

 

  1. COMIENZA EL RODAJE: EN SEPIA

15 de agosto de 1972, penal de Rawson. Plena dictadura militar de Onganía. Cárcel de máxima seguridad. Los prisioneros militantes de distintas organizaciones políticas- toman el penal, logran fugar y huyen hacia el aeropuerto de la ciudad. Esperan encontrar aviones para escapar, aun sin tener reserva. No llegan todos juntos, porque en la ciudad no había remises suficientes.

El primer grupo alcanza el aeropuerto. Justo se topa con un avión que se dirigía a Chile. Lo aborda sin heridos. Toma el avión con los pasajeros y logra escapar. Este grupo es recibido en Chile, por Allende, casi con honores. Incluso, hubo un reconocimiento público de su rol como “combatientes”. Y más, se les tramitó y ayudó en su deseo de viajar a Cuba. Imagínese, lector, el odio que iban cargando los militares, para descargarlo todito contra el grupo que quedó. Los muchachos de Trelew veían toda esta escena chilena por televisión.

 

  1. SALE EL SOL

El otro grupo llega, luego de la fuga de sus compañeros. Cuando se acerca otro avión. Desde el comando central del aeropuerto le advierten al piloto para que no aterrice y así evitan la fuga del segundo contingente. Al llegar, los militares y la policía encuentran 19 personas armadas. Negociaciones por acá y por allá,entre algunos disparos intimidatorios de ambos lados. Ahí es cuando la peli se pone espesa, porque intervienela justicia. Se sabe qué dicen siempre: se garantizará la vida de los prisioneros si estos se entregan. Corría ya el 22 de agosto.pepekupkalocalización de móviles gráficos

El odio de los militares hacia los militantes políticos fugados es triple: porque lograron fugarse y, sobre todo, porque no son militares y portan armas. Están en Chile con salvo conducto y preparan un viaje a Cuba.

  1. CAMBIO DE ESCENARIO

La novedad que anticipaba el final: no los llevan al penal de Rawson, como se había pactado. Los trasladan a la base militar de la Armada Almirante Zar.

Esta vez no eran los azules.Los verdes aprendieron también a aplicar la ley de fugas. Estamos adentro de una noche fría y estrellada, 2:30 de la madrugada. Los verdes entran a la zona de celdas. Se trata de una patrulla de la armada bien armada que zamarrea a los presos, ¡vamos, despierten, rajen, aprovechen!

Y, después, disparos a mansalva sobre los 19.

 

  1. COMUNICADO NÚMERO…

16 de ellos murieron inmediatamente. El resto, heridas graves. El parte militar asume la represión y alega que se produjo ante un intento de fuga de los presos.

Unos más y van miles.

 

BALTIMORE, EEUU

Noche lluviosa. Al mando del patrullero, dos policías rubios divisan a un ciudadano negro en actitud sospechosa. Lleva una campera con capucha y, probablemente, tiene un arma entre su ropa.

-Mike, detenelo y fíjate si tiene un arma.

– No, John, me puede disparar, sabés bien, son traicioneros.

– Pero yo te estoy cubriendo, Mike. Mejor, acercá el patrullero y cantale un alto inmediato. Utilizá el parlante.

El muchacho de 18 años ha salido del instituto donde estudiaba. Aún se le mezcla la última clase con el susto por el grito. Se aterra e intenta correr. Pero seis tiros lo perforan.

El informe dice: negativa del sospechoso al interrogatorio.

LA BENDITA EDAD MEDIA

A los locos, a los ladrones y a los enfermos de lepra se los embarcaba en una balsa y se los lanzaba a la deriva. Presos en la inmensidad más grande. Los locos, ese híper lúcidos que, por esa época parecían ver más allá de la media, debían extirparse como peligro social. Mucho más adelante en el tiempo, se comenzó a considerar que tenían “un jugador de menos”. Entonces, llegó el encierro en la estrechez más breve: la celda.

EL MERCADO

Salís a buscar trabajo y las reglas están claras. Los pantalones bien encuadrados, la corbata y el pelo ordenadito. Te dan el laburo, mirá qué suerte tuviste. Fugaste de la posible miseria. Caíste como un chorlito adentro de la cárcel laboral. Toda fuga de un encierro cae en otro. La cuestión consiste en considerar cuál de las celdas es la menos oprimente. Ni el inmenso océano ni los barrotes. Una vida que pueda resolverse con fugas reales de todas las determinaciones que arman los muros dentro de los cuales debemos existir. La escritura es una chance. Por lo menos ahí, no te fusilan por atrás.




ROMANCE DE LA ESTAMPIDA Y LA MUERTE

Por Juan Pepe Carvalho.

La velocidad: Sobre el Devotazo, 25de marzo de 1973.

LA VIEJA COSTUMBRE DEL HELI-RAJE

Y el viejo helicóptero levantaba vuelo desde la casa de gobierno con los últimos dictadores dentro. Y la multitud:

“Se van, se van y nunca volverán”.

Era el 25 de Mayo de 1973 y aún quedaban los presos en las cárceles. En la 9 de julio, todo estaba preparado para el festival artístico por el festejo de la democracia. Desde arriba se podían ver claramente dos movilizaciones. Por un lado y a escondidas, los grupos armados, el ERP, PCR y los maoístas. Los tres consideraban que el gobierno no cumpliría con la consigna de “libertad a todos los presos políticos”, fueran de la extracción que fueran. La segunda movilización era la del pueblo, que había ganado las calles para festejar el fin de la dictadura.

“Cámpora al gobierno y, a los presos, la libertad” fue la consigna.

Y el pueblo, desde sus entrañas, cumplió. La columna de más de 20.000 personas recorrió más de 10 km, cruzó Buenos Aires al grito de:

A los compañeros, la libertad entre los nervios.”

Entre cántico y cántico, el silencio se convertía en una espada de acero; inquebrantable.

MEMORIAS DE UN TESTIGO VETERANO

Pedro era un joven obrero metalúrgico. En aquella década, trabajaba en la empresa Burato de Villa Devoto.

Yo tengo casi ochenta años y, por esa década, participé de muchas movilizaciones. Pero aquella de ir a Devoto a liberar a los presos me marcó de por vida. La intención de llegar hasta el final calaba fuertemente en todos, no existía otra idea. Ese día coexistían en las calles la democracia y la dictadura, la policía dura y los milicos. Esa película continuaba con un trasfondo de realidad más extrema. La dictadura había intentado seguir en el poder. Su candidato joven había quedado grogui y, a dos meses de la pelea, aún se arrastraba lastimosamente. Los presos políticos deben continuar presos, murmura su gente. Todos padecían la agonía de Ricardo III en el último acto.

ANOCHECER DE UN DÍA AGITADO

Al anochecer, ya frente a las puertas de la cárcel de Villa Devoto, la inteligencia popular logró hacerse de postes de madera pesada, sostenidos por los mismos brazos que, meses atrás, habían llenado de votos las urnas para que se fuera la dictadura militar. Y quedó muy claro:

Abran carajo o la tiramos abajo

El ambiente era peligroso y una gran mayoría estaba decidida a todo. Por un lado, el comunicado militar:

Los presos bien presos están y todos deben continuar ahí. (Recuadro)

Los reclusos, mientras tanto, tomaron las distintas partes de la cárcel divididos por organización política. Cazes Camarero- en representación del ERP- se asomó por el lateral y anunció:

                 “Libertad para todos los presos políticos, tomaremos la cárcel hasta lograrlo”

Para los presos peronistas de Montoneros y FAR sólo había que esperar la decisión del gobierno popular. La libertad de los detenidos era una consigna en común con el resto. Pero, órdenes son órdenes. Paciencia.

Pedro, obrero de la UOM, de Monte Chingolo, proclamaba:

Si somos muchos y presionamos, en la cárcel los van a tener que liberar a todos, no solo a los peronistas”

Afuera, el debate iba por carriles similares. El ERP llamaba a sus militantes a una movilización general hacia Devoto. El resto de los partidos coincidía en movilizar, rodear la cárcel, forzar al gobierno a cumplir con lo prometido.

 

BATIDA DE TECLAS RÉMINGTON

En la oficina histórica, el funcionario batía las teclas de la vieja Rémington. A su alrededor, sus colaboradores Robert Frank alcanzaban carpetas y antecedentes, mientras sonaban los teléfonos.

“Hay que apurar el trámite, ya no hay más tiempo, hay que evitar el derrame de sangre”.

Terminado el asunto protocolar, el auto oficial tomó velocidad a las 24hs de aquel 25 de mayo. Cada vez había más gente en la puerta de la cárcel de Devoto.

 

GOLIATITO CONTRA GOLIAT

El auto oficial se acerca poco a poco. El flamante y joven ministro desciende de él y, con la carpeta en sus manos, llega al portón.

“Hay que esperar, muchachos, en un rato van a salir todos, aquí traigo el decreto”.

Y, de pronto, la velocidad -de la vida- se acelera. Son esos tornados de muchedumbre y ansiedad que parecen poner quinta al universo entero. Una mínima fracción del planeta la se convulsiona, pero la urgencia es de cataclismo global. El deseo pide, los nervios entorpecen, lo inminente acecha.

Se abre la puerta. El ministro entra. Con gran esfuerzo, los controles de la cárcel logran cerrar nuevamente el portón. Un viejo camión de carnicero para transporte de reses estaciona a 30 metros del portón principal. En la Robert Frank - Fear No Fear - 1987 aparición de ese vehículo hay una promesa. Un gigante chiquito desafía a la gran mole de cemento: la cárcel. Goliatito contra Goliat. Se miran, se miden. Y arremeten. La consigna ahora es organizar un cordón para permitir a los presos, cuando salgan llegar hasta la caja del camión, ya pronto, con las puertas abiertas. La marcha peronista apura a la Internacional. La internacional primerea a la marcha peronista. Los puños en alto y los dedos en V mezclan las melodías y, al final, una urgencia unánime avanza, también en los acordes.

Se abre el portón de la cárcel. Un torrente humano arrebata la calle, es una corrida torpe y apasionada por el pasillo de muchedumbre y gritos; el pasillo extiende las manos, señala la boca abierta del camión expectante; en la estampida se cruzan familiares, compañeros,deudas y postergaciones, el pasillo avanza, la gente lo sigue, el camión espera, la boca quiere, se abre, prepara mandíbulas. Y, amorosamente, el camión los recibe y los devora.

 

David con la cabeza de Goliat, Caravaggio.
David con la cabeza de Goliat, Caravaggio.

 

METIDA DE COLA ETERNA

Un solo enorme pecho de multitud, henchido de sueño compartido y los puños en alto. Los presos están libres. Pero la muy maldita siempre mete la cola. Se la oye en disparos hacia y desde la cárcel.

Dos jóvenes caen muertos en la vereda.

La muy maldita se pasea entre los libres, para que nadie se arrellane en la libertad, como si se tratara de un sillón eterno.

Vamos de vuelta, entonces.

Goya
Goya

 




LA REBELDÍA DE UNA CÉLULA

Por José Pepe Carvalho

Viaje alrededor de un punto: al borde del quirófano y después.

MI UNICORNIO AZUL AYER SE ME PERDIÓ

Jason de Caires Taylor, The listener, underwater sculpture Depth 5m, Punta Nizuc (México).
Jason de Caires Taylor, The listener, underwater sculpture Depth 5m, Punta Nizuc (México).

En mi vida, nunca una enfermedad importante, dijo el tipo. Eso sí, tenía una hinchazón cada día más visible en el temporal derecho. Jamás se había preocupado por meterse en esos túneles del pensamiento. ¿Qué pasaría si mañana te anunciaran que te queda poco, viejo? Le parecía que esa era una cuestión de tremendistas, gente con mucho tiempo para darle el gusto al miedo. Pero, cuando un apurado tiene una secretaria, el apurado marcha en dos tiempos. La resultante es un punto intermedio entre su urgencia y el control de la ansiedad de ella. Un punto quieto entre ambos, un tiempo imposible de medir para los dos, porque los relojes apurados y los de la atenuadora fallan. Entonces, ella lo largó:
-¿Qué le pasó, jefe?, ¿se golpeó en la frente?
El tipo apurado es siempre un negador profesional. No tanto por ser un miedoso que posterga sus terrores para el fin de semana, sino porque temer insume mucho tiempo y eso es exactamente lo que él no tiene.
-No, no, siempre tengo así hinchado.
– Ah, raro, yo nunca lo había notado de esa manera. Hágase ver, ¿quiere?

HASTA EL VIEJO HOSPITAL DE LOS MUÑECOS, LLEGÓ EL POBRE PINOCHO MALHERIDO

El viejo médico prestó atención:
-De chico, ¿no recuerda algún golpe fuerte en esa zona?
Cuando a un tipo le preguntan por la memoria, la propia memoria entra en interrogación. ¿Qué relato cuenta esa inventora sobre cada quién? ¿A dónde atesora los recortes del pasado? ¿En qué hornalla los pone al fuego del presente? ¿Cómo es?: ni bien ella se pone a urdir una trama, ¿todo el futuro tiembla en el horizonte?

En este caso, la memoria del tipo se puso a divagar acerca de sus jóvenes años en el béisbol. Claro, no le daba para andar inventando el recuerdo de un golpe en un partido. Así que, como el tiempo del médico también era apurado, los intentos de la memoria fueron sacudidos por un pragmatismo sin piedad.

NUNCA ES TRISTE LA VERDAD, LO QUE NO TIENE ES REMEDIO.

-Bueno, habrá que hacer estudios para ver bien qué pasa. Primero, una tomografía computada.

LAS COSAS POR SU NOMBRE

Es un meninghioma, una célula de la meninges se súper desarrolló,  de una manera tan extraña… Sencillo hubiera sido que creciera sobre la zona más blanda del cerebro, pero no. La muy rebelde se incrustó dentro del hueso temporal derecho, – que es hueco, – y ahí comenzó a crecer, desordenadamente.
Un tumor cancerígeno. Eso es. No duele, no molesta. Es una hinchazón: tiempo hecho un globo en su hueso temporal. Y hay que operar.

A LOS BOTES

Orlan, Seventh Surgery Performance, entitled Omnipresence, 21 de noviembre de 1993. Smile of  Delight (Sourire de Plaisir). Cibachrome in diasec mount, 43 ¼ x 65”.
Orlan, Seventh Surgery Performance, entitled Omnipresence, 21 de noviembre de 1993. Smile of Delight (Sourire de Plaisir). Cibachrome in diasec mount, 43 ¼ x 65”.

El tipo ocupaba, en ese momento, la presidencia de una Obra Social concursada desde hacía 5 años; estaba en pleno proceso de su salvación y recuperación. A partir de ese momento, pasó a pelear en dos frentes, en dos tiempos. Un tiempo nervioso y a sablazo limpio contra los socios, que preferían robar todo lo posible a remontar la entidad. Ese era un tiempo oportunista: parecía transcurrir a las corridas, y aprovecharse de la hinchazón del tiempo en su frente. El otro tiempo, uno ralentado por el miedo y el extrañamiento: el del advenimiento de una cirugía.
El equipo médico le explicó: Serán nueve horas de operación, como un viaje a Europa, no existen más riesgos de vida que los caprichos de la anestesia. Como si le hubiesen dicho: el avión es seguro, salvo que se caiga.

EL VIAJAR ES UN PLACER, QUE NOS PUEDE SUCEDER…

Ya internado, llegó el momento del embarque. La camilla, vos y la luz penetrante, te vas durmiendo, contás de uno a cien. En nueve, ya estás en pleno vuelo.
– Doctor, me duelen los brazos. Doctor…, me duelen mucho los brazos.
Un dolor anestesiado.
Un dolor en sueños. Un dolor imposible. El Doctor después dirá que el tipo no pudo haber sentido ningún dolor. No sé en qué materia estudian los médicos acerca de los padecimientos que los pacientes no “pueden haber sentido”. Pero, el Doctor dirá lo que no pudo haberle sucedido al paciente con tanta autoridad que el tipo empezará a sentir culpa por el dolor que de verdad sintió. Se abre una grieta insalvable entre los dos. La autoridad del médico transcurre en el tiempo de la flecha, la certeza, la imposición. El tiempo del paciente se repliega a un punto, se contrae al espacio de un cuerpo hecho dolor.

LA CASA ESTÁ EN ORDEN

Jason de Caires Taylor. “Viccisitudes”, underwater sculpture - Depth 5m - Grenada, West Indies.
Jason de Caires Taylor. “Viccisitudes”, underwater sculpture – Depth 5m – Grenada, West Indies.

El aterrizaje ha sido impecable. Al tipo le cuesta bastante abrir los ojos y reconocer los perfiles del espacio, la consistencia y el pulso del tiempo de los otros. La luz, por allá, y el aire por sobre cuanta cosa existe. Todo tan habitual y tan extraño. Su compañera, a su lado, lleva en su rostro las peores nueve horas de espera de su vida. El tipo pregunta si tenía cabeza.
-¿Cómo, si tenés cabeza?
– Sí, no la siento, te pregunto si arriba- sien la azotea- desde donde hablo, hay una cabeza. Y si hay una, me gustaría saber si es la mía, la de antes.
-Parecés la momia. Pero debajo de las vendas  hay una cabeza. Es evidente, incluso, que es la tuya.-
-¿Y no sabés si pagaron los cheques en la Obra Social?
– Te acaban de sacar un cuarto de cráneo. La falta de ese cuarto te debe hacer preguntar esas boludeces.
De pronto, la rebeldía del deber pone la memoria en funcionamiento. Debajo de la venda todo se inunda con la idea de que, al otro día, vendrán al sanatorio los del trabajo, porque el tipo deberá firmar un acta importante ante un escribano para continuar la recuperación de la Obra Social. Algunas veces, los psicofármacos, sin ser inteligentes, son prescriptos de modo inteligente. En cuanto la compañera del tipo le anuncia al médico que el hombre está preocupado por el trabajo, el médico indica el sedante. No es el mismo que sabe acerca de los dolores que un paciente no puede sentir. Es uno que, directamente, prohíbe las ideas que un paciente no puede tener. Por algo es paciente, que tenga paciencia. Y si se le permite la licencia de una “s” que sea también pasivo.

LA REBELIÓN SOFOCADA

Rembrandt , La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp, Óleo sobre lienzo, 1632.
Rembrandt , La lección de anatomía del doctor Nicolaes Tulp, Óleo sobre lienzo, 1632

Pero el transcurrir no es pasivo. Algo continúa en torbellino en los días del tipo. Un hueco entre dos instantes, donde la muerte de un ser querido perforó la línea del tiempo; muertos nuevos y viejos fracturan la cronología, como si odiaran las líneas rectas. Otras rebeldías en medio de las noches- y a veces en mitad del día- agitan al cuerpo entero contra las traiciones y las desilusiones y los sueños anegados, sumergidos, entre dos instantes.
Pero también el torbellino tiene esa parte amable del viento. La que mece, la que anuncia. La forma del deseo y del porvenir, en ráfagas rebeldes, también es un modo en que el tiempo resiste la muerte de los otros, la locura, la enfermedad.